Un monje benedictino lidera el giro litúrgico alemán: «Debe haber una fórmula para las ‘parejas que se aman'»

Un monje benedictino lidera el giro litúrgico alemán: «Debe haber una fórmula para las ‘parejas que se aman'»
Johannes Feierabend, OSB

Mientras el llamado “camino sinodal” alemán continúa a la espera de que el Vaticano dé luz verde definitiva a sus estatutos, en Alemania no se detienen. Al margen de la respuesta de Roma, distintos organismos eclesiales siguen avanzando en propuestas que afectan directamente a la liturgia y la teología sacramental.

Es el caso del nuevo Benediktionale —el libro de bendiciones— que prepara la Conferencia de Liturgia de la Iglesia en lengua alemana y que, según sus responsables, verá la luz en 2029. El proyecto, que ya cuenta con borradores en fase de prueba, introduce cambios significativos en aspectos clave de la vida litúrgica.

Bendiciones a «parejas que se aman»

En una entrevista concedida a katholisch.de, el responsable del grupo de trabajo, el benedictino Johannes Feierabend, admite sin rodeos que se trabaja en fórmulas para bendecir parejas.

Creemos que también debería haber una fórmula para esto”, afirma, en referencia a las “parejas que se aman”. Una expresión lo suficientemente amplia como para abarcar mucho… o para no concretar nada.

No es un detalle menor: se trata, según reconoce, del “único punto que llamó inmediatamente la atención” en el Vaticano.

Lejos de frenar, la iniciativa sigue su curso. Aunque el obispo de Tréveris, Stephan Ackermann, sugirió que fuera Roma quien redactara esa fórmula, el grupo de trabajo prefiere avanzar por su cuenta y comprobar después cómo es recibida en la Santa Sede.

Un giro hacia el hombre

El nuevo ritual propone además un cambio de enfoque en el sentido mismo de la bendición. Frente a la tradición de bendecir objetos, se priorizan ahora las situaciones personales.

El propio Feierabend lo explica con claridad: “Hoy se subraya que Dios bendice sobre todo a las personas y no a las cosas en sí mismas”. Este cambio responde, según señala, a una visión teológica que “pone más al ser humano en el centro”.

Se trata de un desplazamiento significativo que redefine el sentido pastoral de la bendición.

La Iglesia frente a la “competencia” de rituales civiles

Otro de los elementos que marca el proyecto es la adaptación al contexto social. El entrevistado reconoce que la Iglesia observa el crecimiento de celebraciones no eclesiales.

Estamos en diálogo con algunos celebrantes libres”, explica, señalando que muchos de ellos proceden del ámbito eclesial. El objetivo es aprender “cómo preparan sus celebraciones, qué dicen y qué símbolos utilizan”.

La Iglesia alemana asume así, de hecho, la existencia de una competencia en el terreno ritual y busca responder a ella con nuevas propuestas.

Cuestionamiento de fórmulas litúrgicas tradicionales

El proyecto no se limita a contenidos, sino que entra en la propia estructura de la liturgia. Se plantea revisar fórmulas clásicas como el saludo “El Señor esté con vosotros” o las palabras finales de bendición.

Feierabend reconoce que no se trata de un simple ajuste práctico: “Es sobre todo una cuestión teológica” decidir si todos los bautizados pueden emplear estas fórmulas.

La cuestión afecta directamente a la distinción entre el ministerio ordenado y los fieles laicos.

Laicos bendiciendo: una propuesta en marcha

Este impulso no se limita al contenido de las bendiciones. Afecta también a quién las imparte. Feierabend explica que las nuevas fórmulas “ya no están formuladas pensando en sacerdotes y diáconos”, sino que se refieren de manera más amplia al “liderazgo”

Nuestro posicionamiento es no distinguir en función de la ordenación, sino argumentar desde la gracia y la vocación bautismal”, sostiene el benedictino.

Se trata de un cambio de alcance eclesiológico, que deberá contar con la aprobación de Roma, pero que ya se está desarrollando en el ámbito alemán.

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