La Basílica de San Pedro ha acogido este sábado una Vigilia de Oración por la Paz presidida por el Papa León XIV, en la que cerca de diez mil fieles se han unido, dentro y fuera del templo, a una convocatoria que el Pontífice lanzó en el pasado Urbi et Orbi de Pascua. En un contexto internacional marcado por la persistencia de los conflictos, el Papa ha reclamado a los líderes mundiales que abandonen la lógica del rearme y se sienten «a la mesa del diálogo y la mediación», al tiempo que ha insistido en que la Iglesia seguirá proclamando la primacía de la paz incluso a riesgo de incomprensión.
Durante la celebración, centrada en el rezo del Rosario y acompañada por meditaciones de los Padres de la Iglesia, León XIV ha advertido contra la «idolatría del poder y del dinero» y ha recordado que la verdadera fuerza no reside en la guerra, sino en el servicio a la vida. Con especial referencia al sufrimiento de los niños en zonas de conflicto, el Papa ha instado a escuchar su voz y ha reiterado que la oración no es una evasión, sino una respuesta concreta que rompe la lógica del mal y compromete a los fieles a construir la paz en la vida cotidiana.
La convocatoria se produce en un escenario internacional especialmente tensionado, con conflictos abiertos en Europa del Este, Oriente Próximo y diversas regiones de África, junto a una creciente carrera de rearme en las principales potencias. A ello se suma el debilitamiento de los mecanismos multilaterales y la dificultad de consolidar procesos de negociación estables, factores que han reavivado el riesgo de escaladas prolongadas y han situado la cuestión de la paz en el centro del debate global.