«Que sea un hombre de comunión»: la petición del Papa ante la elección del nuevo patriarca caldeo

«Que sea un hombre de comunión»: la petición del Papa ante la elección del nuevo patriarca caldeo

El papa León XIV ha instado a los obispos de la Iglesia caldea a elegir un patriarca que sea “padre en la fe” y signo de unidad, en un momento que ha calificado de “delicado y complejo”. Así lo ha señalado durante la audiencia concedida a los miembros del Sínodo de la Iglesia de Bagdad de los Caldeos, reunidos en Roma del 9 al 15 de abril para elegir al sucesor del cardenal Louis Raphael Sako, cuya renuncia fue presentada en marzo tras más de una década al frente del patriarcado.

El proceso de elección del nuevo primado se produce en una fase de transición marcada por tensiones internas, el peso de la diáspora y las dificultades que afrontan los cristianos en Oriente Medio. En este contexto, el Pontífice ha enmarcado su mensaje en la necesidad de unidad, discernimiento y fidelidad al Evangelio ante los desafíos actuales.

Un patriarca “no aparente”, sino cercano y orante

En su discurso, León XIV ha subrayado que el nuevo patriarca no debe buscar protagonismo ni gestos llamativos, sino encarnar una santidad cotidiana basada en la humildad, la misericordia y la pureza de corazón.

“El patriarca sea guía auténtica y cercana a la gente, no figura aparente y distante”, ha afirmado el Papa, insistiendo en que la autoridad en la Iglesia “es siempre servicio y nunca hegemonía”.

También ha pedido que esté profundamente arraigado en la oración y sea capaz de acompañar a los fieles en medio de las dificultades con realismo y esperanza.

Llamamiento a la unidad en un momento “controvertido”

El Papa ha advertido de que la elección del nuevo patriarca se produce en una fase “a veces controvertida”, por lo que ha exhortado a los obispos a dejarse guiar por el Espíritu Santo y buscar no lo útil según criterios mundanos, sino lo que corresponde al corazón de Cristo.

Ha insistido en la necesidad de actuar con concordia y caridad, recordando que la unidad es un elemento esencial en una Iglesia patriarcal.

Denuncia de la violencia en Oriente Medio

León XIV ha denunciado con dureza la situación que viven los cristianos en Oriente Medio, señalando que las regiones donde nació la fe están hoy marcadas por “violencias absurdas e inhumanas”.

El Pontífice ha criticado el uso de la guerra como instrumento político y ha recordado que “ninguna causa puede justificar la sangre inocente”.

Asimismo, ha reclamado que los cristianos en la región no sean tratados como ciudadanos de segunda clase y que se garantice una verdadera libertad religiosa.

Defensa del arraigo de los cristianos en su tierra

El Papa ha animado a los fieles a permanecer en sus territorios de origen, subrayando que la presencia cristiana en Oriente Medio es esencial para toda la Iglesia.

“Las regiones donde nació la fe no pueden quedarse sin cristianos”, ha advertido, comparando su presencia con las estrellas en el cielo.

Llamamiento a la transparencia y la responsabilidad

En otro momento del discurso, León XIV ha pedido a los obispos atención en la gestión de los bienes, sobriedad en el uso de los medios de comunicación y prudencia en las declaraciones públicas, con el fin de evitar escándalos y preservar la comunión eclesial.

También ha insistido en la necesidad de cuidar la formación de los sacerdotes y acompañar a los fieles en un contexto de pruebas constantes.

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