El Vaticano ha desmentido de forma oficial las informaciones que apuntaban a supuestas presiones o amenazas de Estados Unidos en la reunión mantenida entre el cardenal Christophe Pierre y el subsecretario de Defensa para Política, Elbridge Colby, zanjando así la polémica generada en los últimos días.
Según ha revelado la periodista Diane Montagna, la Santa Sede ha emitido un comunicado en el que asegura que “el relato ofrecido por algunos medios no corresponde en absoluto a la verdad”, en referencia a las versiones que hablaban de un encuentro tenso en el Pentágono.
La Santa Sede confirma la versión ya adelantada por EE.UU.
Este pronunciamiento refuerza la línea que ya había sido defendida por el embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, Brian Burch, quien aseguró —tras hablar con el propio cardenal Pierre— que las informaciones difundidas eran “fabricaciones” y que no hubo amenazas de ningún tipo.
Ahora es el propio Vaticano quien da un paso más y desautoriza directamente esas versiones, subrayando que la reunión se enmarcó dentro de las funciones habituales del nuncio apostólico y consistió en un intercambio de puntos de vista sobre asuntos de interés común.
Una reunión ordinaria, según la versión oficial
El comunicado vaticano insiste en que el encuentro con Colby formó parte de la actividad diplomática normal del representante pontificio, sin que se produjera ningún tipo de presión o advertencia.
De este modo, la Santa Sede desmonta la narrativa que había surgido a raíz de un reportaje publicado por The Free Press, que fue posteriormente amplificado por otros análisis y boletines, y que describía la reunión en términos de confrontación.
La polémica queda desactivada
Con esta declaración oficial, el Vaticano cierra el paso a las interpretaciones que sugerían un choque diplomático entre Washington y León XIV en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas.
Hasta ahora, el debate se apoyaba en versiones contrapuestas entre filtraciones periodísticas y desmentidos indirectos desde el ámbito diplomático. La intervención directa de la Santa Sede modifica ese escenario y otorga un peso decisivo a la versión que niega cualquier tipo de amenaza.
Sin detalles sobre el contenido del encuentro
El comunicado no entra en el contenido concreto de la conversación mantenida en el Pentágono, limitándose a aclarar su naturaleza y a rechazar las interpretaciones difundidas.
Con esto, el Vaticano deja claro lo esencial: la reunión existió, pero el relato que la presentaba como un episodio de presión o intimidación no se ajusta a la realidad.