Mientras las restricciones en Tierra Santa acaparaban la atención durante la Semana Santa, Dubái se sumó también a los lugares donde la guerra en Oriente Medio alteró de forma directa las celebraciones del Triduo Pascual. Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos ordenaron la suspensión de todos los oficios públicos en las principales parroquias católicas de la ciudad ante la amenaza de ataques con misiles y drones por parte de Irán.
La medida, adoptada por motivos de seguridad, obligó al cierre de los templos desde el Viernes Santo y dejó a miles de fieles sin posibilidad de participar presencialmente en las celebraciones centrales de la fe cristiana.
Restricciones por seguridad en plena escalada del conflicto
Las parroquias de San Francisco de Asís, en Jebel Ali, y Santa María —una de las mayores comunidades católicas del mundo— comunicaron la cancelación total de las misas presenciales hasta nuevo aviso, siguiendo las directrices de las autoridades.
En sus avisos, se instó a los fieles a no acudir a los recintos religiosos “en interés de la seguridad y el bienestar de la comunidad”. La zona de Jebel Ali, donde se ubica uno de los templos, ha sido alcanzada en varias ocasiones por ataques, lo que ha reforzado las medidas preventivas.
Las restricciones se extendieron también a otras confesiones religiosas presentes en Dubái, que suspendieron sus reuniones públicas y trasladaron sus celebraciones al ámbito digital.
Llamamiento a la unidad y a la oración por la paz
El vicario apostólico de Arabia del Sur, monseñor Paolo Martinelli, expresó su cercanía a los fieles y pidió vivir los días santos con responsabilidad y fe. En su mensaje, animó a respetar las indicaciones de las autoridades y a mantener la comunión espiritual en medio de las dificultades.
El obispo subrayó el dolor que supone no poder participar físicamente en las celebraciones litúrgicas, al tiempo que invitó a intensificar la oración por el fin de la guerra, la paz y la reconciliación.
En medio de la oscuridad la esperanza
Al igual que en Tierra Santa, donde las restricciones han marcado estas fechas, en el Golfo la guerra ha obligado a vivir la Pascua en condiciones excepcionales. Pero, frente a este escenario, resuenan las palabras de León XIV en su homilía del domingo de Pascua, en la que recuerda que “en medio de la oscuridad siempre comienza a brotar algo nuevo”, también en medio de la violencia y la incertidumbre.
Fuentes: Katholisch.de / Euro News