La Fiscalía de Ivrea investiga a un sacerdote italiano tras el hallazgo de droga, decenas de animales y una situación irregular en la casa parroquial de Bosconero, en el Piamonte. El párroco, don Mario Viano, de 39 años, lleva además más de dos semanas sin aparecer, en un caso que ha generado desconcierto en la comunidad en plena Semana Santa.
Según informó Corriere Torino, el sacerdote ha sido inscrito en el registro de investigados por detención de droga con fines de tráfico, tras una intervención de los carabinieri forestales que destapó una situación inusual en la parroquia.
Una inspección que destapa una situación anómala
La investigación se inició tras un episodio aparentemente menor: la fuga de una cabra de la vivienda parroquial. A partir de ahí se llevó a cabo una inspección que llevó a los agentes a registrar la casa del sacerdote.
En el interior encontraron alrededor de 26 gatos de raza —principalmente Maine Coon y Ragdoll—, animales de alto valor económico, repartidos entre la sacristía y las estancias privadas del párroco. Según las primeras comprobaciones, las condiciones en las que se encontraban no serían adecuadas.
Durante el registro también se hallaron unos 200 gramos de marihuana, lo que motivó la apertura de diligencias por parte de la Fiscalía.
Sospechas sobre venta de animales y otros hallazgos
La investigación trata ahora de determinar si existía una actividad relacionada con la cría y venta de gatos sin autorización, dada la cantidad y el valor de los animales encontrados.
A estos elementos se suma otro dato que amplía el alcance del caso: el sacerdote habría tenido también reptiles, concretamente serpientes, en dependencias vinculadas al arzobispado de Ivrea, extremo que está siendo objeto de verificación.
Desaparición en los días centrales del Triduo
Tras el registro, don Mario Viano dejó de aparecer en la parroquia. Desde hace unos quince días no se le ha vuelto a ver, y oficialmente figura como enfermo. Sin embargo, su ausencia coincide con los días centrales del Triduo Pascual, cuando debería haber estado al frente de las celebraciones litúrgicas.
La diócesis de Ivrea no ha ofrecido explicaciones sobre su paradero, aunque, según las informaciones publicadas, se habría dispuesto su suspensión.
Los fieles salen en su defensa
Frente a la gravedad de los hechos investigados, una parte significativa de la comunidad parroquial ha salido en defensa del sacerdote. Varios fieles destacan su entrega pastoral y rechazan el retrato que está ofreciendo el caso.
“Es una persona que ha dedicado años a cuidar de la comunidad y a escuchar a quien lo necesitaba”, señalan algunos feligreses, que piden que se esclarezcan los hechos “sin olvidar el bien que ha hecho”.
Otros subrayan su carácter activo y su implicación en la vida parroquial, y aseguran que la historia de los gatos tenía como finalidad sufragar su mantenimiento, dada la cantidad de animales que tenía a su cargo.
Un caso abierto con múltiples interrogantes
La combinación de elementos —la droga, los animales, la posible actividad económica y la desaparición del sacerdote— ha generado una situación aún llena de incógnitas.
Mientras la Fiscalía trata de esclarecer los hechos, la comunidad de Bosconero se prepara para celebrar la Pascua sin su párroco, en medio de la incertidumbre y con un caso que, por su naturaleza, ha dejado más preguntas que respuestas.