La cuestión de la Misa tradicional ha centrado parte de los trabajos de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Francesa celebrada en Lourdes a finales de marzo, en un contexto marcado por el interés del papa León XIV en avanzar hacia una solución que preserve la unidad de la Iglesia.
Según informa La Croix, en el consistorio de enero, el Pontífice había confiado al cardenal Jean-Marc Aveline la tarea de estudiar posibles vías para abordar las tensiones en torno a la liturgia tridentina. “A León XIV le preocupa la unidad. Está sumamente interesado en el tema y nos ha pedido que reflexionemos al respecto”, señala uno de los obispos citados.
El interés de Roma se centra especialmente en Francia, donde la presencia de comunidades vinculadas a la liturgia tradicional ha sido significativa. “Para el Papa, lo que se está haciendo en Francia es un modelo ”, afirma otro obispo que ha tratado este asunto directamente con León XIV.
Un debate abordado desde la teología
Durante la Asamblea, los obispos dedicaron una sesión específica al tema “Liturgia y tradición”, con la intención de profundizar en la naturaleza del debate. “Existe un deseo compartido de llegar realmente al fondo de las cosas”, explicó monseñor Olivier de Cagny, obispo de Évreux y responsable de cuestiones litúrgicas en la Conferencia Episcopal Francesa.
El mismo prelado subrayó el cambio de enfoque en el tratamiento de esta cuestión:
“Es la primera vez que escucho que se afirma con tanta claridad que el tema debe abordarse desde una perspectiva teológica, y no meramente pastoral y emocional”.
Más allá de la liturgia: cuestiones doctrinales
Varios obispos coincidieron en que la cuestión de la Misa tradicional no puede reducirse a una preferencia ritual. “Detrás de la liturgia hay problemas de doctrina y de eclesiología, en particular la cuestión de la aceptación del Concilio Vaticano II”, señaló uno de ellos.
Al mismo tiempo, algunos prelados reconocieron que la reforma litúrgica ha podido ir acompañada de excesos en su aplicación, y subrayaron la necesidad de comprender qué elementos —como el silencio, la sacralidad o la dimensión vertical del culto— atraen actualmente a los fieles hacia la liturgia tradicional.
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Tensiones pastorales y propuestas de solución
Según relata La Croix, las posiciones dentro del episcopado francés no son uniformes. Algunos obispos defienden mantener la línea restrictiva marcada por el motu proprio Traditionis Custodes, mientras que otros se muestran favorables a introducir ajustes bajo determinadas condiciones.
Entre estas propuestas figuran el uso de un leccionario y calendario litúrgico comunes, la celebración de los demás sacramentos según el rito reformado, y el rechazo de cualquier forma de exclusividad en el uso del misal anterior, considerada “inaceptable”.
También se han señalado tensiones concretas, como la negativa de algunos sacerdotes de comunidades tradicionales a concelebrar en celebraciones diocesanas, así como críticas a lo que algunos obispos describen como actitudes ambiguas.
En este contexto, la reflexión iniciada por el episcopado francés, a petición del papa León XIV, se perfila como un paso relevante en un proceso más amplio de discernimiento. La eventual intervención de Roma —posiblemente en el próximo consistorio— deberá ofrecer criterios más claros y profundos que permitan abordar las tensiones existentes sin reducir la cuestión a soluciones meramente prácticas.