Durango se queda sin procesiones por primera vez en 40 años

Durango se queda sin procesiones por primera vez en 40 años
Foto: Jose Mari Martínez

La Semana Santa de Durango no saldrá este año a las calles. Por primera vez en cuatro décadas, la Cofradía de la Vera Cruz ha suspendido las procesiones ante la falta de relevo generacional, una situación que se venía agravando desde hace años.

Según recuerdan medios locales, la decisión afecta a una tradición con raíces documentadas desde 1435, considerada la más antigua de Bizkaia.

Una tradición centenaria que se interrumpe

La Cofradía de la Vera Cruz ha sido durante siglos el eje de la Semana Santa en el municipio vizcaíno. En su etapa contemporánea, había logrado mantenerse activa durante las últimas décadas, pero el descenso progresivo de participantes ha terminado por impedir la organización de las procesiones.

La suspensión de este año supone un hecho inédito en la memoria reciente de la localidad.

Falta de relevo y dependencia de nuevos participantes

Responsables de la cofradía señalan que la crisis no es reciente, aunque en esta ocasión ha alcanzado un punto definitivo. En los últimos años, la continuidad de las procesiones había dependido en gran medida de la participación de personas procedentes de otros países.

Según explica uno de sus miembros veteranos, sin la colaboración de personas originarias de Ecuador, Colombia o Senegal, las procesiones no habrían podido celebrarse durante la última década, debido a la escasa participación local.

Del impulso inicial al declive progresivo

La etapa moderna de la Semana Santa en Durango estuvo marcada por el impulso del sacerdote conocido como Padre Zabala, quien promovió la implicación de distintos colectivos para sostener la tradición.

Durante años, la organización se apoyó en grupos vinculados a diferentes regiones, lo que permitió mantener la actividad. Sin embargo, tras su fallecimiento, la participación fue disminuyendo de forma gradual.

La falta de cargadores llevó incluso a introducir ruedas en los pasos hace aproximadamente una década, una medida que permitió prolongar las procesiones, pero que no ha evitado su suspensión actual.

Contraste con San Sebastián

La situación de Durango coincide en el tiempo con iniciativas distintas en localidades cercanas. En San Sebastián, por ejemplo, se ha impulsado recientemente la recuperación de las procesiones de Semana Santa tras más de seis décadas sin celebrarse.

Según relató el párroco de la Catedral del Buen Pastor, Jon Molina, a Infovaticana, la iniciativa ha logrado reunir a varios centenares de participantes, lo que ha permitido organizar nuevamente estos actos en la capital guipuzcoana.

Incertidumbre sobre el futuro

La suspensión de este año abre interrogantes sobre la continuidad de la tradición en Durango. Desde la cofradía se mantiene la expectativa de que en el futuro pueda retomarse la actividad si se produce un relevo suficiente.

Aunque las procesiones no se celebrarán, sí está previsto que tenga lugar el Vía Crucis del Viernes Santo, que recorrerá el trayecto entre Santa Ana y Tabira.

Por el momento, la Semana Santa en Durango se desarrollará sin sus tradicionales desfiles procesionales, a la espera de una posible reactivación en próximos años.

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