El cardenal Willem Jacobus Eijk, arzobispo de Utrecht y primado de los Países Bajos, ha valorado públicamente su primera celebración de la Misa en el rito tridentino como una “experiencia impresionante e inolvidable”, subrayando además su deseo de seguir celebrándola en el futuro.
En una entrevista concedida a Messa in Latino, el purpurado neerlandés explicó que aprendió a celebrar la forma extraordinaria del rito romano a comienzos de este año y destacó los frutos espirituales que ha podido constatar.
“La iglesia estaba llena de jóvenes y familias”
Uno de los aspectos más destacados por el cardenal fue la respuesta de los fieles. “La iglesia estaba llena de personas que rezaban con devoción. La mayoría eran jóvenes y había también muchas familias”, señaló.
Eijk subrayó además la frecuencia con la que los asistentes recurrieron al sacramento de la confesión, un elemento que consideró especialmente significativo en el contexto actual.
Según explicó, la celebración reunió no solo a fieles habituales de la Misa tradicional, sino también a católicos que participan normalmente en el Novus Ordo, lo que evidencia —a su juicio— un interés espiritual más amplio.
“El sacerdote no da la espalda al pueblo, se vuelve hacia Cristo”
El cardenal quiso también aclarar una de las críticas habituales a la liturgia tradicional. “El sacerdote no celebra ‘dando la espalda al pueblo’, sino orientado hacia el altar y, por tanto, hacia Cristo”, afirmó.
A su juicio, esta orientación ayuda a los fieles a dirigir también su atención hacia el Señor, favoreciendo una participación más consciente en el misterio eucarístico.
Asimismo, destacó el valor del silencio en la liturgia tradicional, que ofrece “amplias oportunidades para la oración personal”.
Un interés creciente entre los jóvenes
Eijk se refirió también a un fenómeno que, según indicó, se viene observando en los últimos años: el creciente número de jóvenes que se acercan a la fe católica, en algunos casos a través de la liturgia tradicional.
“Es sorprendente que un número no insignificante de ellos encuentre el camino hacia Cristo y su Iglesia a través de la Misa tridentina”, afirmó.
Dispuesto a volver a celebrarla
La celebración se enmarca en un contexto más amplio, marcado por la reciente acogida en la archidiócesis de Utrecht de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, que ha adquirido una iglesia previamente cerrada por falta de fieles y recursos.
Eijk valoró positivamente la presencia de esta comunidad y confirmó además su disposición a seguir celebrando la Misa tradicional.
Sus declaraciones se producen en un momento en el que la cuestión litúrgica continúa siendo objeto de debate en la Iglesia, y a pocos meses de un consistorio en el que podría abordarse nuevamente esta cuestión.