El arzobispo Carlo Maria Viganò, quien fue nuncio apostólico en Estados Unidos y posteriormente excomulgado por Francisco en 2024, ha publicado unos documentos del Vaticano con las que denuncia la cancelación de una audiencia con el Papa León XIV, según explicó en un mensaje difundido el 19 de marzo en su cuenta de X.
Entre los documentos difundidos se encuentra una carta de la Prefectura de la Casa Pontificia, fechada el 20 de septiembre de 2025, en la que se confirma que el Pontífice lo recibiría en audiencia privada el 11 de diciembre de ese mismo año en el Palacio Apostólico.
Confirmación oficial de la audiencia
En la misiva, firmada por el regente de la Casa Pontificia, monseñor Leonardo Sapienza, se comunicaba formalmente la concesión de la audiencia solicitada previamente por Viganò.
Asimismo, el prelado ha publicó el billete oficial de acceso a la audiencia, emitido por la misma Prefectura, en el que se detallan la fecha, hora y lugar del encuentro.
Cancelación a dos días del encuentro
Junto a estos documentos, Viganò ha difundido también una segunda carta oficial, fechada el 9 de diciembre de 2025, en la que la Prefectura comunicó la cancelación de la audiencia “por un cambio imprevisto en los compromisos del Santo Padre”. Ese mismo día recibió comunicaciones contradictorias por parte de la Prefectura: tras la cancelación, le fue enviado el billete de acceso, para posteriormente confirmarse nuevamente la anulación del encuentro.
Un exnuncio excomulgado en conflicto con Roma
Carlo Maria Viganò, exnuncio apostólico en Estados Unidos, fue excomulgado en 2024 tras un proceso canónico en el que se le acusó de cisma, debido a sus reiteradas críticas al pontificado de Francisco y a su rechazo a la autoridad del Papa.
Desde entonces, el prelado ha mantenido una postura abiertamente confrontativa con la Santa Sede, cuestionando diversas decisiones doctrinales y disciplinarias, así como la legitimidad de las sanciones impuestas en su contra.
El arzobispo sostiene que, tras la cancelación, se le aseguró que la audiencia sería reprogramada, lo que finalmente no ocurrió. En los meses siguientes, afirma haber realizado nuevos intentos por obtener un encuentro con el Papa, sin recibir respuesta.
En este contexto, Viganò recurrió también al cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, quien —según su testimonio— reconoció las dificultades para que el Pontífice accediera a recibirlo en la situación actual.
Críticas a la excomunión
En su mensaje, Viganò vuelve a cuestionar la legitimidad de su excomunión, calificándola de injusta y comparándola con una forma de exclusión total.
Su denuncia expone que la sanción le priva de los sacramentos, lo que describe como una “pena de muerte espiritual”, al tiempo que insiste en su intención de poder exponer personalmente su situación al Papa sin poder acceder a una audiencia para poder hacerlo.