El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes ha establecido un nuevo sistema de acreditación para sacerdotes y diáconos que deseen celebrar en el recinto, con el objetivo de reforzar la verificación de su habilitación canónica.
Según ha comunicado el obispo de Tarbes y Lourdes, monseñor Jean-Marc Micas, la medida implica la comprobación sistemática del celebret, el documento eclesiástico que certifica que un ministro ordenado está autorizado para ejercer su ministerio.
Verificación obligatoria del celebret
Cada año, Lourdes recibe a miles de sacerdotes procedentes de distintos países. En este contexto, la diócesis busca garantizar que todos los ministros que celebran en el santuario cumplen con los requisitos canónicos establecidos por la Iglesia.
Aunque la obligación de portar esta acreditación no es nueva, a partir de ahora su verificación será obligatoria en todos los casos. Esta decisión se enmarca en los compromisos adoptados por los obispos de Francia, que incluyen la implantación de un celebret electrónico para los ministros ordenados.
Dos procedimientos según el tipo de peregrinación
El nuevo sistema distingue entre quienes acuden en peregrinaciones organizadas y quienes lo hacen de manera individual.
En el caso de los grupos, los organizadores deberán registrar previamente a los sacerdotes y diáconos en la plataforma del santuario, certificando que no existe ninguna restricción sobre ellos. A su llegada, recibirán credenciales nominativas válidas durante el año en curso.
Para los ministros que viajan por cuenta propia, el procedimiento se realiza directamente en el Centro de Información del santuario, donde deberán presentar su celebret para obtener su acreditación.
En ambos casos, se insiste en que el documento debe llevarse siempre consigo, independientemente del sistema de registro previo.
Una medida por la alta afluencia de peregrinos
La implantación de este sistema responde a una voluntad de reforzar los mecanismos de control y responsabilidad en el ejercicio del ministerio, especialmente en un lugar de afluencia internacional como Lourdes.
El obispo Micas ha señalado que la aplicación del nuevo procedimiento puede requerir un periodo de adaptación, por lo que ha pedido comprensión y colaboración a los sacerdotes y diáconos que acudan al santuario.
Asimismo, ha instado a difundir ampliamente esta información en las diócesis para garantizar que todos los ministros estén informados antes de su llegada.