Los obispos de Nigeria concluyeron recientemente su visita ad limina en el Vaticano para trasladar al Papa León XIV la grave situación que atraviesan los cristianos en el país africano, marcada por la violencia, la inseguridad y la discriminación.
Durante el encuentro, celebrado entre el 1 y el 16 de marzo, los prelados describieron su visita como una oportunidad para hacer llegar al pontífice “el clamor de su pueblo” y contrarrestar lo que consideran “narrativas falsas” difundidas por autoridades gubernamentales sobre la persecución religiosa en el país.
Una Iglesia bajo presión en medio de la violencia
Según datos de la organización Open Doors, Nigeria concentra el 72% de los asesinatos de cristianos en el mundo, y en 2024 fue el país con mayor número de homicidios y secuestros de fieles. Esta situación ha sido calificada por los obispos como una realidad persistente que afecta gravemente a sus comunidades.
El arzobispo Matthew Ndagoso explicó que, además de los informes escritos enviados previamente a Roma, los obispos expusieron personalmente al Papa la magnitud de la crisis: violencia generalizada, insurgencias y dificultades pastorales en el terreno.
Por su parte, el arzobispo de Lagos, Adewale Martins, señaló que el Papa León XIV mostró especial atención al problema y se comprometió a dar visibilidad internacional a la situación.
Respuesta a la negación de persecución por parte del Gobierno
Las declaraciones de la primera dama nigeriana, Oluremi Tinubu, quien recientemente negó que exista un genocidio contra cristianos, fueron también abordadas por varios obispos durante su estancia en Roma.
El cardenal Peter Okpaleke subrayó que, más allá de los términos empleados, la realidad es que “muchas personas están muriendo”. En la misma línea, el arzobispo Lucius Iwejuru Ugorji denunció que la Constitución del país presenta un sesgo favorable al islam y que los cristianos sufren exclusión y discriminación.
Asimismo, Ugorji alertó sobre la acción de milicias fulani que han desplazado a numerosas comunidades, señalando que estos grupos actúan con mayor libertad ante la falta de respuesta eficaz por parte de las autoridades.
El arzobispo Ndagoso rechazó de forma tajante la negación de la persecución: en algunas diócesis, explicó, los cristianos constituyen una minoría mínima y han sufrido discriminación durante más de un siglo, tanto en el acceso al empleo como en la representación institucional.
La causa de canonización de Iwene Tansi sigue en curso
Durante su visita, los obispos también desmintieron informaciones aparecidas en la prensa nigeriana sobre un supuesto estancamiento en la causa de canonización del beato Iwene Tansi, beatificado por san Juan Pablo II en 1998.
El arzobispo Valerian Okeke aseguró que el proceso sigue su curso normal y que la Iglesia está a la espera del milagro necesario para su canonización. En este sentido, insistió en que no existe preocupación por los tiempos del proceso.
Llamamiento ante las elecciones de 2027
Antes de viajar a Roma, los obispos celebraron su asamblea plenaria y emitieron un comunicado sobre las elecciones generales previstas para 2027.
En él, subrayaron la necesidad de que los líderes políticos prioricen el bien común por encima de los intereses particulares. También reclamaron a las autoridades que cumplan con su deber constitucional de garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.
Fuente: EWTN