La diócesis de Hong Kong celebrará alrededor de 2.500 bautismos en la próxima Vigilia Pascual, en su mayoría de adultos, en un contexto de creciente interés por la fe cristiana entre jóvenes y nuevos catecúmenos.
Según datos difundidos por el semanario diocesano Kung Kao Po y recogidos por Aciprensa, de los 2.500 bautismos previstos, unos 1.600 corresponderán a adultos y 900 a niños, cifras similares a las registradas el año anterior.
El Bautismo como inicio de la vida cristiana
El cardenal Stephen Chow Sau-yan, obispo de Hong Kong, ha subrayado el sentido profundo del Bautismo, recordando que no se trata de un punto de llegada, sino del inicio de un camino de fe.
“El Bautismo significa acoger el ‘agua viva’, que es Cristo”, ha señalado el purpurado, insistiendo en la necesidad de que los nuevos fieles desarrollen una relación personal con el Señor dentro de la vida de la Iglesia.
En esta línea, ha destacado la importancia de la oración, la participación en la liturgia y la apertura a la acción del Espíritu Santo como elementos esenciales para una fe madura.
Una llamada a vivir la fe con profundidad
El obispo ha advertido a los catecúmenos que la vida cristiana no puede reducirse a la formación recibida durante la catequesis, sino que exige una vivencia real y continua de la fe.
Asimismo, ha animado a los nuevos bautizados a vivir la comunión eclesial y a asumir un compromiso activo, en coherencia con su vocación cristiana.
En su carta pastoral de Cuaresma, el cardenal ha insistido en que solo una fe arraigada en Dios permite convertirse en “mensajeros eficaces de esperanza”, en sintonía con su invitación a los catecúmenos a ser “portadores de esperanza”.
Frutos en medio de un control estatal sobre la vida religiosa
La previsión de bautismos para esta Pascua pone de manifiesto una realidad significativa en la vida eclesial de Hong Kong: la incorporación de nuevos fieles, especialmente adultos, en un entorno marcado por desafíos culturales y sociales. Este fenómeno refleja la continuidad de la acción pastoral y el papel del testimonio cristiano como vía de transmisión de la fe en la diócesis.
Al mismo tiempo, estos datos adquieren un significado particular en un contexto como el de China, donde el Partido Comunista impulsa desde hace años un proceso de “sinización” de las religiones, orientado a someter su vida y organización a los criterios del Estado. En este escenario, el crecimiento de nuevos bautizados, especialmente entre jóvenes, se presenta como un indicio de vitalidad de la fe incluso en condiciones de control y presión sobre la vida religiosa.