El Papa León XIV ha recibido en audiencia en la mañana de este miércoles a Dom Thomas Georgeon, abad de la abadía de Notre-Dame de La Trappe (Francia), acompañado de su séquito, según informa el boletín oficial de la Santa Sede correspondiente al 18 de marzo de 2026.
La audiencia tiene lugar en un momento especialmente delicado para esta emblemática comunidad monástica. Los monjes trapenses de La Trappe —uno de los referentes históricos de la tradición cisterciense— están considerando abandonar el monasterio hacia 2028 debido a la falta de vocaciones y a las dificultades económicas para sostener el complejo.
Fundada en el siglo XII en Normandía, la abadía de La Trappe es la casa originaria de la reforma trapense y uno de los centros más representativos de la vida contemplativa en Occidente. Durante siglos ha sido símbolo de una espiritualidad marcada por el silencio, la austeridad y la fidelidad a la regla de san Benito.
En la actualidad, la comunidad está formada por alrededor de una veintena de monjes, que han reconocido las crecientes dificultades para garantizar la continuidad de su presencia en el monasterio, en un contexto de descenso de vocaciones en Europa.
Aunque los religiosos han subrayado que la abadía no está cerrada ni en venta, sí han admitido que la posible salida de la comunidad supondría el final de casi nueve siglos de presencia monástica ininterrumpida, lo que situaría a La Trappe ante un cambio histórico sin precedentes.