La diócesis de Orihuela-Alicante celebrará hoy sábado 14 de marzo el encuentro diocesano de trabajadoras y trabajadores cristianos, organizado por el Secretariado Diocesano de Pastoral del Trabajo. El acto tendrá lugar en la parroquia de Nuestra Señora de Gracia de Alicante, situada en la Plaza de la Montañeta.
La conferencia central del encuentro correrá a cargo de Manolo Copé Tobaja bajo el título «La democracia en el trabajo: una visión desde la Doctrina Social de la Iglesia». Copé es concejal del espacio político de Podemos en Alicante y fue candidato a la alcaldía por la coalición de extrema izquierda Unides per Alacant.

Su perfil resulta singular dentro de un acto diocesano. Copé fue ordenado sacerdote y ejerció durante aproximadamente dos años como cura en la localidad de Callosa del Segura. Posteriormente abandonó el ministerio sacerdotal y contrajo matrimonio. Con el tiempo ha desarrollado una intensa actividad en el ámbito del sindicalismo comunista y de la política de extrema izquierda, con militancia en Izquierda Unida, vínculos con Comisiones Obreras y participación en diversas plataformas sociales de carácter activista.
El programa del encuentro comenzará a las 17:00 con la acogida de los participantes. A las 17:15 tendrá lugar la conferencia de Copé y el posterior diálogo con los asistentes. La jornada concluirá a las 19:00 con la celebración de la Eucaristía presidida por el obispo de la diócesis, monseñor José Ignacio Munilla.
La elección de un dirigente político vinculado a la extrema izquierda para abordar la Doctrina Social de la Iglesia vuelve a poner sobre la mesa un cliché muy extendido en determinados ambientes eclesiales: la idea de que el pensamiento social católico encontraría su expresión natural en el sindicalismo de clase o en los planteamientos políticos de la izquierda. Se trata de una falsificación profundamente distorsionadora. La Doctrina Social de la Iglesia nace de una antropología cristiana centrada en la dignidad de la persona, el bien común, la subsidiariedad y la libertad social, principios que chocan históricamente con los postulados del pensamiento político de la izquierda radical.
Tampoco pasa desapercibido el propio lenguaje utilizado en el cartel anunciador del encuentro, que adopta el habitual desdoblamiento ideológico con fórmulas como «trabajadoras y trabajadores cristianos». Este tipo de expresiones, cada vez más frecuentes en determinados ámbitos eclesiales, introducen códigos lingüísticos propios de la retórica política woke que resultan completamente innecesarios.
Después de años de intervenciones públicas marcadas por una intensa fijación contra Vox, cabe preguntarse si Munilla no estará iniciando un curioso desplazamiento hacia posiciones cada vez más próximas al discurso dominante de la izquierda eclesial. Quién sabe si dentro de algún tiempo lo veremos compartiendo tribuna con el arzobispo Planellas para explicarnos que, en conciencia, lo responsable es votar a Pedro Sánchez.