La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha invitado a los fieles a participar en la iniciativa cuaresmal «24 horas para el Señor», que se celebrará los días 13 y 14 de marzo, dedicando de manera especial la oración por la paz y el desarme en el mundo.
Según ha informado la Conferencia Episcopal Española, esta convocatoria se une a la intención de oración del papa León XIV para el mes de marzo, en la que el Pontífice pide rezar «por el desarme y la paz» en un contexto internacional marcado por diversos conflictos.
Una llamada a rezar ante las situaciones de guerra
El presidente de la CEE, mons. Luis Argüello, ha subrayado que la actual situación internacional invita a intensificar la oración. En particular, ha señalado que los conflictos armados, entre ellos la situación actual en Irán, impulsan a los cristianos a responder a la llamada del Papa a trabajar por la paz.
Argüello ha recordado la insistencia de León XIV en promover una paz “desarmada y desarmante”, basada en el respeto a la vida y a la dignidad humana, así como en la búsqueda de acuerdos que garanticen los derechos humanos, la justicia y la convivencia pacífica.
Una iniciativa de oración y reconciliación en Cuaresma
Las «24 horas para el Señor» son una iniciativa de oración instituida durante el pontificado del papa Francisco. Esta propuesta se celebra cada año en las vísperas del cuarto domingo de Cuaresma y busca situar en el centro de la vida pastoral de la Iglesia el sacramento de la reconciliación.
Durante esta jornada, parroquias y comunidades cristianas de todo el mundo suelen mantener abiertas sus iglesias durante un día completo, ofreciendo espacios de adoración eucarística, oración y confesiones.
Con su invitación, la Conferencia Episcopal Española anima a las diócesis, parroquias y comunidades a participar activamente en esta jornada de oración, uniéndose a la intención del Santo Padre y elevando una plegaria común por la paz en el mundo.
Oración del papa León XIV
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor de la Vida, que moldeaste a cada ser humano a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste para la comunión, no para la guerra, para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo: «La paz esté con vosotros», concédenos el don de tu paz y la fortaleza para hacerla realidad en la historia. Hoy elevamos nuestra súplica por la paz en el mundo, rogando que las naciones renuncien a las armas y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio, el rencor y la indiferencia, para que podamos ser instrumentos de reconciliación. Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad no nace del control que alimenta el miedo, sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones, para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte, detener la carrera armamentista, y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear condicione el futuro de la humanidad. Espíritu Santo, haz de nosotros constructores fieles y creativos de paz cotidiana: en nuestro corazón, nuestras familias, nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo. Amén
Fuente: Conferencia Episcopal Española