La iniciativa católica “Neuer Anfang” (Nuevo Comienzo) lanzó duras críticas contra el ahora expresidente de la Conferencia Episcopal Alemana, mons. Georg Bätzing, por la inclusión del sacerdote Wolfgang Rothe en el consejo consultivo de víctimas de abusos de la propia conferencia episcopal. La decisión ha sido calificada por varias víctimas como “una bofetada en la cara para todas las víctimas reales”.
Según informa el diario alemán Die Tagespost, el nombramiento de Rothe —sacerdote del arzobispado de Múnich conocido por su participación en actos del Christopher Street Day (Marcha gay en Alemania) y por bendecir públicamente parejas homosexuales— ha generado una fuerte polémica debido a antecedentes que ya habían provocado escándalo en un seminario austríaco hace dos décadas.
La decisión fue adoptada pocos días antes de que Bätzing abandonara la presidencia de la Conferencia Episcopal Alemana, cargo que dejó el pasado 24 de febrero, cuando los obispos eligieron como nuevo presidente a Mons. Heiner Wilmer. Por lo que este nombramiento constituye uno de los últimos movimientos del prelado al frente del episcopado alemán.
Un sacerdote marcado por un escándalo en un seminario
El caso se remonta a 2004, cuando Rothe era subdirector del seminario de St. Pölten, en Austria. En aquel momento, un reportaje del semanario Profil denunció que tanto el rector como su adjunto mantenían relaciones sexuales con seminaristas.
Rothe llevó el caso a los tribunales para intentar frenar la publicación de esas informaciones. Sin embargo, según recoge la revista Cicero, el tribunal regional de Viena rechazó la demanda en 2005 tras examinar diversos testimonios y considerar probado que el sacerdote mantenía una relación homosexual con un seminarista dentro del propio seminario.
El sacerdote recurrió la decisión judicial, pero tanto el Tribunal Superior de Viena como posteriormente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos confirmaron el fallo inicial, lo que permitió que las informaciones publicadas siguieran disponibles.
Víctimas de abusos denuncian falta de sensibilidad
La polémica estalló después de que la Conferencia Episcopal Alemana incluyera a Rothe en el consejo asesor de víctimas de abusos, un órgano que pretende representar a quienes han sufrido abusos en el ámbito eclesial.
Para los responsables de la iniciativa “Neuer Anfang”, esta decisión demuestra una profunda falta de sensibilidad hacia las víctimas.
Bernhard Meuser, cofundador del movimiento, y el teólogo Gabriel Weiten, ambos víctimas de abusos en su juventud, explicaron que la noticia de la designación de Rothe les provocó una profunda conmoción.
“Fue como un golpe en el estómago”, afirmaron. Weiten relató que la decisión reavivó recuerdos traumáticos que creía superados después de que el sacerdote que abusó de él hubiera sido expulsado del estado clerical.
Acusaciones de opacidad en la Conferencia Episcopal Alemana
Los críticos aseguran además que sus protestas fueron ignoradas por las estructuras de la Iglesia alemana. Según relatan, tras conocer el nombramiento intentaron dirigirse al propio consejo de víctimas y a responsables de la Conferencia Episcopal, pero se encontraron con un muro.
“Nos encontramos con silencio, evasivas y bloqueo en todos los niveles de la Conferencia Episcopal Alemana”, denunciaron.
Estas críticas cuestionan también la credibilidad de los compromisos de transparencia que Bätzing había prometido durante su mandato en relación con los casos de abusos dentro de la Iglesia alemana.
Acusan a Bätzing de falta de responsabilidad moral
En una carta dirigida a todos los obispos alemanes, Meuser y Weiten califican la designación de Rothe como “un escándalo insoportable desde la perspectiva de las víctimas”.
En el mismo escrito reprochan al entonces presidente de la conferencia episcopal haber firmado el nombramiento sin mostrar objeciones morales y critican que posteriormente haya afirmado no tener responsabilidad ética por la decisión.
“Es un escándalo que el presidente de la Conferencia Episcopal haya firmado este nombramiento sin ningún reparo de conciencia”, señalan en la carta.
Incluso el cardenal Marx expresó su oposición
La decisión tampoco ha estado exenta de críticas dentro del propio episcopado alemán. El cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich —diócesis en la que actualmente trabaja Rothe—, manifestó su oposición a la designación.
A pesar de las protestas y de las preguntas dirigidas a la Conferencia Episcopal Alemana, hasta ahora no se ha ofrecido una respuesta pública clara sobre el caso.