La Conferencia Episcopal borra su tuit contra Bastante tras acusarle de tergiversar la nota sobre el emotivismo

La Conferencia Episcopal borra su tuit contra Bastante tras acusarle de tergiversar la nota sobre el emotivismo

Recogida de cable. La Conferencia Episcopal Española ha eliminado el mensaje que publicó en su cuenta oficial de X en el que acusaba al periodista Jesús Bastante de tergiversar el contenido de la nota doctrinal Cor ad cor loquitur. El tuit, difundido inicialmente como respuesta a un artículo publicado en eldiario.es, sostenía que la interpretación realizada por el periodista “tergiversa el contenido y el espíritu de la Nota publicada por la Comisión para la Doctrina de la Fe” y animaba a leer el documento completo para evitar malentendidos. Sin embargo, el mensaje ha desaparecido de la cuenta episcopal apenas unas horas después de su publicación.

El artículo de Bastante sostenía que el documento episcopal constituye una advertencia frente a determinadas experiencias de evangelización marcadas por un fuerte componente emocional, vinculando esa reflexión con movimientos e iniciativas como Hakuna, Effetá o Emaús.

La nota doctrinal, en efecto, alerta contra el llamado “emotivismo religioso”, advierte del “bombardeo emocional” en la vida espiritual y menciona incluso el riesgo de “abuso espiritual” cuando la presión del grupo o ciertas supuestas experiencias místicas se utilizan para influir sobre las conciencias.

El texto episcopal no menciona a ningún movimiento concreto. Pero la descripción que realiza de esas dinámicas es lo suficientemente precisa como para que cualquiera familiarizado con la pastoral juvenil contemporánea identifique inmediatamente los fenómenos a los que podría referirse. Bastante no introduce conceptos ajenos al documento; simplemente pone nombres a una reflexión que los obispos han formulado deliberadamente en términos abstractos.

En InfoVaticana no somos sospechosos de simpatizar con Bastante ni con la línea editorial que representa. Sus posiciones son a menudo heréticas, y su trayectoria mediática está marcada por una constante hostilidad difamatoria hacia los sectores fieles al Magisterio de la Iglesia. Pero una cosa es eso y otra distinta negar lo evidente. En este caso concreto, Bastante no ha tergiversado el diagnóstico del documento episcopal; simplemente ha identificado las realidades que encajan con lo que describe.

La reacción inicial de la Conferencia Episcopal ya resultaba difícil de comprender si se analizaba el contexto completo. ¿Qué problema hay en que Bastante mencione a Hakuna, Effetá, Emaús o cualquier otra iniciativa? El verdadero problema es otro. Durante años, los obispos han financiado con campañas de publicidad institucional a medios cuya línea editorial se caracteriza precisamente por una hostilidad hacia el Magisterio de la Iglesia. Lo que no ha suscitado especial alarma han sido las innumerables posiciones heréticas que Religión Digital difunde con su respaldo económico. Lo que ahora incomoda, en cambio, es que uno de sus periodistas utilice un documento episcopal para señalar realidades concretas y deje a los obispos en una posición incómoda frente a los movimientos de moda.

La eliminación del tuit añade ahora un elemento más a la polémica. Tras acusar públicamente al periodista de tergiversar el documento, la Conferencia Episcopal ha optado por borrar el mensaje sin ofrecer ninguna explicación pública. El gesto refuerza la impresión de incomodidad institucional ante un debate que, en realidad, no gira en torno a quién ha citado a qué movimiento concreto, sino sobre si las dinámicas descritas en la nota doctrinal existen o no dentro de la vida pastoral de la Iglesia.

Si el documento episcopal denuncia dinámicas que pueden derivar en presión emocional, manipulación espiritual o estructuras paralelas dentro de la Iglesia, el debate serio no consiste en discutir si alguien ha mencionado a tal o cual grupo. El debate real es si esas dinámicas existen o no. Y, si existen, si la autoridad eclesial está dispuesta a abordarlas con claridad y sin complejos, como parecía haberlo hecho.

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