Cuando los monjes participan en política

Cuando los monjes participan en política

La presencia de religiosos en cargos públicos es poco habitual en Europa, pero no inexistente. En Francia y Alemania, algunos monjes benedictinos han participado recientemente en elecciones locales o han mantenido sus puestos en consejos municipales, una práctica que, aunque excepcional, tiene precedentes históricos en determinadas regiones.

Un monje candidato en la comuna francesa de Solesmes

Según informó Tribune Chrétienne, la campaña para las elecciones municipales del 15 de marzo de 2026 en la pequeña localidad de Solesmes, en el departamento francés de Sarthe, presenta una particularidad poco común: la candidatura de un monje benedictino.

Se trata del hermano Jean-Philippe Duval, miembro de la abadía de Saint-Pierre de Solesmes, quien se presenta de nuevo como candidato a concejal municipal en la lista encabezada por el actual alcalde, Pascal Lelièvre.

Duval, de 70 años, ya ha ejercido como concejal durante dos mandatos y ha aceptado continuar en esta responsabilidad. Aunque la participación de un religioso en la política local no contraviene la legislación francesa, sigue siendo un fenómeno poco frecuente.

El propio monje ha explicado su decisión en términos sencillos. “Somos monjes para servir”, señaló en declaraciones recogidas por la prensa regional.

Hno. Jean-Philippe Duval de la abadía de Saint-Pierre de Solesmes

Una tradición municipal que se remonta al siglo XIX

La presencia de monjes en el consejo municipal de Solesmes no es nueva. Según la misma fuente, esta práctica se remonta a 1855, cuando miembros de la comunidad benedictina comenzaron a participar regularmente en la administración local.

En algunas épocas incluso llegaron a coincidir dos monjes en el consejo municipal, aunque lo más habitual ha sido que un único religioso represente a la comunidad monástica.

La situación resulta llamativa si se tiene en cuenta que la vida benedictina se caracteriza por la estabilidad y la clausura. Los monjes viven principalmente dentro del monasterio y sus salidas al exterior suelen limitarse a necesidades concretas o a compromisos religiosos.

Aun así, los benedictinos de Solesmes mantienen una relación estrecha con la vida del pueblo, donde viven y trabajan desde hace siglos.

Baviera: monjes elegidos en consejos municipales

Casos similares también se registran en Alemania. Según informó The Pillar, tres sacerdotes benedictinos conservaron sus puestos en consejos municipales tras las elecciones locales celebradas el 8 de marzo en el estado federado de Baviera.

Entre ellos se encuentra el padre Christoph Gerhard, de la abadía de Münsterschwarzach, que mantiene su puesto en el consejo municipal de Schwarzach am Main. La lista formada por monjes de la abadía obtuvo el 6,2 % de los votos, lo que permitió conservar un escaño en el consejo.

También fue reelegido el padre Tassilo Lengger, de la archiabadía de St. Ottilien, en el municipio de Eresing, después de que la lista vinculada a la comunidad monástica obtuviera el 9,8 % de los votos.

Por su parte, el padre Lukas Wirth, miembro de la abadía de Scheyern, renovó su puesto en el consejo municipal tras más de dos décadas de servicio, un cargo que ocupa desde hace 24 años.

Una práctica poco común en Europa

El derecho canónico establece que los clérigos no deben asumir cargos públicos que impliquen el ejercicio directo del poder civil. Por esta razón, en Baviera los monjes que participan en consejos municipales subrayan que estos cargos son de carácter colegiado y no implican autoridad ejecutiva individual.

En ese sentido, no pueden presentarse a cargos como el de alcalde, ya que ello sí supondría ejercer poder civil directo.

La Santa Sede no ha intervenido en estas situaciones, que siguen siendo excepcionales dentro del panorama europeo.

Sin embargo, existen precedentes de religiosos implicados en responsabilidades públicas. En Francia, por ejemplo, un sacerdote diocesano llegó a ejercer como alcalde entre 2008 y 2014, mientras que en otros países se han registrado casos más llamativos, como el de un sacerdote elegido gobernador en Nigeria o el del obispo Fernando Lugo, que fue presidente de Paraguay tras abandonar el estado clerical.

Monasterios y vida pública

En regiones donde los monasterios forman parte histórica del tejido social, como ocurre en Solesmes o en algunas zonas de Baviera, la participación ocasional de monjes en la administración municipal se entiende a menudo como un servicio a la comunidad local.

Los benedictinos, cuya vida se organiza en torno a la oración, el trabajo y la vida comunitaria según la regla de san Benito, han desempeñado durante siglos un papel cultural y social en los territorios donde se establecieron.

Aunque los casos siguen siendo poco comunes, estos ejemplos muestran que, en algunos lugares de Europa, la relación entre la vida monástica y la vida de la comunidad civil continúa teniendo expresiones concretas también en el ámbito municipal.

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