Santa Hildegarda inspira un apostolado de acogida y sanación en Roma

Santa Hildegarda inspira un apostolado de acogida y sanación en Roma

Las enseñanzas de santa Hildegarda de Bingen, doctora de la Iglesia, continúan inspirando hoy iniciativas pastorales en la Iglesia. En Roma, una pequeña comunidad de mujeres consagradas ha desarrollado un apostolado de hospitalidad, retiros y acompañamiento espiritual basado en la visión cristiana de la salud que la santa benedictina enseñó en el siglo XII.

Según informa el National Catholic Register, en la Casa Santa Maria degli Angeli, cerca de la estación central de Roma, tres mujeres consagradas reciben desde hace más de una década a peregrinos, participantes en retiros y familiares de pacientes del cercano hospital Umberto I.

Santa Hildegarda: una visión cristiana de la salud

Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179), abadesa benedictina alemana, fue mística, teóloga, compositora y una de las grandes figuras espirituales de la Edad Media. En 2012 fue proclamada doctora de la Iglesia por Benedicto XVI.

En sus escritos desarrolló una profunda reflexión sobre la relación entre la salud del cuerpo y la vida espiritual, afirmando que el bienestar físico está estrechamente ligado a la armonía interior del alma.

El sacerdote Joachim Welz, de los Canónigos Regulares de la Santa Cruz, explicó al National Catholic Register que para la santa el cuerpo solo puede estar verdaderamente sano cuando el alma también lo está.

Alimentación y vida espiritual

Parte de la medicina de santa Hildegarda se basa en el uso de alimentos naturales como medio para cuidar la salud. Entre los productos que ella recomendaba se encuentran la espelta, el hinojo, las castañas o el membrillo, además de algunas raíces y hierbas utilizadas tradicionalmente para fortalecer el organismo.

Inspirándose en estas enseñanzas, las mujeres consagradas que dirigen la Casa Santa Maria degli Angeli preparan los alimentos que se ofrecen en los retiros siguiendo los principios nutricionales descritos por la santa.

Para ellas, sin embargo, el cuidado del cuerpo siempre está unido a la vida espiritual.

“La base no es solo la alimentación, sino también la paz interior que debemos aprender a alcanzar”, explicó al NCR Fabiana Ferrara, responsable del centro de retiros.

Sanación del cuerpo y del alma

Santa Hildegarda escribió también sobre la melancolía, una afección que en la actualidad podría compararse con el estrés o ciertas formas de depresión.

Según las responsables de la casa de retiros, las enseñanzas de la santa pueden ayudar a muchas personas que buscan recuperar el equilibrio interior.

Los retiros que organizan se desarrollan en grupos pequeños e incluyen Misa, adoración eucarística, charlas espirituales y comidas compartidas, creando un ambiente propicio para el encuentro con Dios y con los demás.

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