El cardenal italiano Francesco Coccopalmerio, expresidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, ha presentado un nuevo libro sobre el Sínodo de la Sinodalidad en el que defiende ampliar el papel de los laicos en las estructuras de gobierno de la Iglesia. Entre sus propuestas figura modificar el canon 212 del Código de Derecho Canónico para subrayar el “deber y derecho relativo” de los fieles laicos a cooperar incluso en el gobierno eclesial.
Según ha señalado el periodista Michael Haynes, el volumen —titulado Synodal Church on the Move: A Pastoral Reinterpretation of the Final Document of the Synod of Bishops 2023-2024— ofrece una reinterpretación pastoral del documento final del sínodo y plantea nuevas reflexiones sobre la participación del Pueblo de Dios en la vida de la Iglesia.
La propuesta: ampliar el papel de los laicos
En su obra, Coccopalmerio sostiene que todos los fieles tienen la capacidad de escuchar la voz del Espíritu Santo y discernir el bien de la Iglesia, por lo que considera que su participación no debería limitarse únicamente a un papel consultivo.
El cardenal afirma que, en virtud del conocimiento, competencia o prestigio que posean, los fieles tienen un “deber y derecho relativo” de cooperar en el bien de la Iglesia incluso en su gobierno.
El canon 212 del Código de Derecho Canónico, establece que:
Canon 212 §1. Los fieles cristianos, conscientes de su propia responsabilidad, están obligados a seguir con cristiana obediencia lo que los sagrados pastores, en cuanto representantes de Cristo, declaran como maestros de la fe o establecen como gobernantes de la Iglesia.
§2. Los fieles cristianos son libres de manifestar a los pastores de la Iglesia sus necesidades, especialmente las espirituales, y sus deseos.
§3. Según el conocimiento, la competencia y el prestigio que poseen, tienen el derecho, e incluso a veces el deber, de manifestar a los sagrados pastores su opinión sobre asuntos que atañen al bien de la Iglesia y de darla a conocer al resto de los fieles cristianos, sin perjuicio de la integridad de la fe y de las costumbres, con reverencia hacia sus pastores y atentos al bien común y a la dignidad de las personas.
Un canonista influyente en el Vaticano
Coccopalmerio es uno de los canonistas más conocidos del Vaticano en las últimas décadas. Fue presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos entre 2007 y 2018, el organismo encargado de interpretar el derecho canónico de la Iglesia.
Creado cardenal por Benedicto XVI en 2012, su trayectoria ha estado marcada por su trabajo en cuestiones jurídicas y disciplinares dentro de la Iglesia, especialmente en la interpretación de la normativa canónica.
Polémicas que han rodeado su figura
La figura del cardenal italiano no ha estado exenta de controversias en los últimos años.
En 2017, uno de sus colaboradores más cercanos, monseñor Luigi Capozzi —entonces secretario en el dicasterio que presidía Coccopalmerio— fue detenido por la gendarmería vaticana tras descubrirse una «orgía gay» con consumo de drogas en un apartamento del Vaticano. El episodio generó un importante escándalo mediático y críticas por la cercanía del cardenal con el sacerdote.
A esta polémica se sumó posteriormente su participación en encuentros con representantes de la masonería, donde llegó a proponer la creación de una mesa permanente de diálogo entre la Iglesia y las logias.
La sinodalidad y el papel de los laicos
Las propuestas de Coccopalmerio se enmarcan en el debate más amplio sobre el alcance de la sinodalidad, un proceso impulsado en los últimos años que busca ampliar la participación del Pueblo de Dios en la vida y misión de la Iglesia.
En algunos lugares, estas discusiones han dado lugar a propuestas concretas. En Alemania, por ejemplo, los obispos han anunciado recientemente que pedirán al Vaticano autorización para permitir que laicos cualificados prediquen durante la Misa, una iniciativa que está esperando la evaluación de la Santa Sede.
Estas propuestas reflejan la ya evidente tendencia en algunos sectores eclesiales a redefinir el papel de los laicos —y de todo— en la Iglesia de formas que suscitan interrogantes sobre su compatibilidad con la tradición y la estructura sacramental del catolicismo.