Según informó el boletín diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede del 5 de marzo de 2026, el Papa León XIV recibió en audiencia a monseñor Pedro Daniel Martínez Perea, obispo emérito de San Luis, Argentina. La información recogida por la agencia ANSA recordaba que el obispo «no ha ejercido ningún cargo pastoral desde 2020» tras su renuncia «anticipada».
Martínez Perea tiene actualmente 70 años y se encontraba al frente de su diócesis hasta que fue apartado del cargo a los 64 años, una edad considerablemente inferior a la habitual para la renuncia episcopal.
La polémica por el capítulo VIII de Amoris Laetitia
El nombre del obispo argentino adquirió notoriedad en 2017, cuando publicó la carta pastoral titulada “Matrimonio, nuevas uniones y Eucaristía en el capítulo 8 de Amoris laetitia”.
En ese documento, Martínez Perea abordó las interpretaciones que se estaban difundiendo en diversos lugares —especialmente en Argentina— sobre la exhortación apostólica de Francisco. El prelado insistía en que el texto debía ser leído en continuidad con la doctrina previa de la Iglesia, apoyándose en la Revelación y en el Magisterio como marco interpretativo.
En su carta, el obispo destacaba que una lectura coherente del documento pontificio no permitía concluir que la disciplina sacramental hubiera cambiado. En concreto, escribía que “la Exhortación Apostólica en ningún momento afirma que les sea moralmente lícito vivir more uxorio (…) y que puedan recibir la Sagrada Comunión permaneciendo en ese estado de vida”.
Por ello, el prelado argentino reiteraba la doctrina tradicional de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio y recordaba que los fieles que viven en una nueva unión civil mientras permanece válido un vínculo matrimonial previo solo podrían acceder a la Comunión en circunstancias muy específicas previstas por la disciplina eclesial.
En el mismo texto pastoral advertía además contra dos extremos en la práctica pastoral: por un lado, la tentación de ofrecer “una pseudo-solución pastoral sin verdad” para evitar conflictos, y por otro una actitud meramente rigorista que no acompañe a los fieles en situaciones difíciles.
La carta, firmada el 29 de junio de 2017, se convirtió rápidamente en uno de los posicionamientos episcopales más claros en defensa de la interpretación tradicional del matrimonio y de la disciplina sacramental tras la publicación de Amoris Laetitia.
Visita apostólica y renuncia anticipada
La situación del obispo dio un giro en diciembre de 2019, cuando la Santa Sede envió a la diócesis de San Luis una visita apostólica, un procedimiento utilizado para examinar la situación pastoral de una diócesis. Pocos meses después, en marzo de 2020, Martínez Perea fue convocado a Roma. Allí se le pidió que presentara su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis.
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La Santa Sede anunció oficialmente la aceptación de su renuncia el 9 de junio de 2020. Desde entonces, el obispo argentino ha permanecido sin responsabilidades pastorales públicas.
Un encuentro que despierta atención
La audiencia concedida ahora por León XIV llama la atención porque supone el primer gesto público relevante del Vaticano hacia el prelado desde su salida de la diócesis.
Por el momento, la Santa Sede no ha ofrecido detalles sobre el contenido del encuentro ni sobre posibles encargos futuros para el obispo emérito de San Luis. La noticia, como sucede comúnmente, se limita a la mención de la audiencia en el boletín oficial del Vaticano.