El cardenal Zen pide la intervención de León en el caso FSSPX: «probablemente Tucho estaría contento de verles excomulgados»

El cardenal Zen pide la intervención de León en el caso FSSPX: «probablemente Tucho estaría contento de verles excomulgados»
Cardenal Zen

El cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong y una de las voces más reconocidas del catolicismo asiático, publicó una reflexión sobre la situación de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) a propósito del evangelio y las lecturas de la misa del viernes de la segunda semana de Cuaresma. Zen, figura de larga trayectoria en la Iglesia y conocido por sus intervenciones en cuestiones doctrinales y eclesiales, plantea el problema del diálogo entre la Santa Sede y la fraternidad fundada por Marcel Lefebvre, subrayando tanto la necesidad de evitar un cisma como el peso que tiene para muchos fieles el conflicto de conciencia en torno a la tradición litúrgica y doctrinal. A continuación, la reflexión difundida por el cardenal.

El caso de la FSSPX

Viernes de la 2ª semana de Cuaresma

Ante el caso de la FSSPX parece que también los tradicionalistas están divididos. Lo cual es muy comprensible, porque hay dos cosas que considerar. Por un lado, un cisma debe evitarse con todo esfuerzo, porque causará un daño serio y duradero a la Iglesia; pero por otro lado también hay que respetar un grave problema de conciencia: «¿cómo se puede obligar a alguien a seguir enseñanzas que evidentemente niegan la Santa Tradición de la Iglesia?».

Entonces, ¿cómo se puede resolver el caso?

La FSSPX ha sido enviada a dialogar con el jefe del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, pero ¿hay un mínimo de esperanza en este diálogo?

Leyendo la primera lectura y el salmo responsorial de la misa de hoy, me parece que puede verse así:

José — FSSPX
los hermanos de José — cardenal Tucho
Rubén — papa León (quizá con la ayuda de S. E. Schneider)

«Los hermanos (de José) lo odiaban».

Tucho, que pretende deshacer las tradiciones de la Iglesia, ¿cómo podría no odiar a la FSSPX? Probablemente estaría contento de verlos excomulgados.

Entonces, ¿ya no hay esperanza?

Está Rubén, el hermano bueno.

Está León, el padre bueno.

La unidad de la familia de Dios le importa. Pero ¿qué pasa si los hijos no aceptan el Concilio?

El papa León es alguien que escucha. Entiende y hará entender a sus hijos que ciertas cosas perpetradas en nombre del llamado «espíritu del Concilio», pero contrarias a la Tradición de la Iglesia, no pertenecen al Concilio.

¿Y la misa TLM? Evidentemente es un error querer eliminarla. El Novus Ordo no respetó las intenciones de los Padres conciliares (S. E. Athanasius Schneider ha reunido abundantes evidencias al respecto).

El papa Benedicto, cuando habla de la «reforma de la reforma», admitió la posibilidad de que las dos formas de la liturgia de la Misa romana se enriquezcan mutuamente.

Pongamos nuestra confianza en el papa León. Ha iniciado la catequesis sobre los documentos del Concilio: a ellos es a los que todos debemos volver.

(Fuente: cuenta X del cardenal Zen)

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