El papa León XIV aceptó el pasado sábado, 21 de febrero, la renuncia de monseñor Jean-Marie Speich como nuncio apostólico en los Países Bajos, según comunicó oficialmente ese mismo día el Boletín de la Santa Sede. La decisión se ampara en lo previsto por el artículo 20 §2 del Reglamento para las Representaciones Pontificias, que permite a los nuncios presentar su renuncia al cumplir los 70 años.
Speich, arzobispo titular de Sulci, había sido nombrado para el cargo en abril de 2025, apenas unas semanas antes de cumplir los 70 años en junio de ese mismo año. Su salida, tras solo diez meses en el puesto, ha generado diversas interpretaciones. Specola, de InfoVaticana, subraya lo inusual de la renuncia tan poco tiempo después del nombramiento, el medio estadounidense The Pillar analiza las posibles razones detrás de la decisión, señalando tanto factores personales como el contexto de su trayectoria diplomática.
Una renuncia prevista por edad, pero poco habitual en la práctica
El reglamento diplomático de la Santa Sede contempla que los nuncios puedan presentar su renuncia a los 70 años, en consonancia con la práctica habitual en el servicio diplomático civil. No obstante, no se trata de una obligación automática, y en muchos casos los representantes pontificios permanecen en el cargo hasta los 75 años.
El propio The Pillar destaca que, si bien Speich alcanzó la edad prevista en junio de 2025, su reciente nombramiento en los Países Bajos —anunciado en abril de ese mismo año— hacía poco previsible una salida tan rápida. En ese sentido, la decisión ha llamado la atención en ámbitos vaticanos, al tratarse de un diplomático con una carrera consolidada y sin indicios públicos de problemas de salud.
Según fuentes citadas por el medio estadounidense, el propio Speich habría aludido a “razones personales” en un correo dirigido a algunos obispos y clérigos neerlandeses. También se ha mencionado su deseo de atender el patrimonio familiar en Francia, al ser el último miembro directo de su familia.
Especulaciones sobre el contexto: reformas y escándalo Rupnik
Medios neerlandeses han apuntado, además, a posibles tensiones derivadas de la compleja renovación de la nunciatura en La Haya, donde se habría detectado amianto en el edificio. La presencia de este material —prohibido en la mayoría de países europeos por sus riesgos para la salud cuando sus fibras se liberan al ambiente— obliga a aplicar estrictos protocolos de retirada, puede implicar el cierre temporal de inmuebles y conlleva elevados costes y una compleja gestión administrativa. No obstante, no existe confirmación oficial de que esta circunstancia haya influido en la renuncia.
Por otra parte, el blog italiano Silere Non Possum, ha vinculado la figura de Speich con su etapa como nuncio en Eslovenia y su intervención en el caso del exjesuita Marko Rupnik, acusado de abusos contra religiosas.
Según estas informaciones, en junio de 2023 Rupnik solicitó ser acogido “ad experimentum” en la diócesis de Koper, su diócesis de origen. El entonces obispo, Jurij Bizjak, consultó al nuncio Speich, quien habría considerado que la incardinación era una “excelente solución”, argumentando que no existía una condena activa en ese momento. Rupnik había sido previamente excomulgado por un delito vinculado al sacramento de la penitencia, excomunión posteriormente levantada, y su caso continúa actualmente en proceso ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Specola considera “rara” la renuncia menos de un año después del nombramiento en los Países Bajos y enmarca el episodio dentro de las controversias que rodean el caso Rupnik. No obstante, fuentes cercanas a la Secretaría de Estado citadas por The Pillar relativizan esta interpretación y señalan que, si ese factor no fue determinante en el momento del nombramiento, difícilmente lo sería ahora.
Un diplomático de larga trayectoria
Nacido en Estrasburgo en 1955 y ordenado sacerdote en 1982, Speich ingresó en el servicio diplomático de la Santa Sede en 1986 tras formarse en la Pontificia Academia Eclesiástica. A lo largo de su carrera sirvió en diversas nunciaturas —Haití, Nigeria, Bolivia, Canadá, Alemania, Reino Unido, Egipto, España y Cuba— y fue responsable de la sección francófona de la Secretaría de Estado.
En 2013 fue nombrado nuncio en Ghana por el papa Francisco, quien lo ordenó obispo personalmente. En 2019 fue destinado a Eslovenia y delegado apostólico para Kosovo. El 12 de abril de 2025 fue nombrado nuncio en los Países Bajos, cargo que ahora deja tras la aceptación de su renuncia por parte de León XIV.
Un escenario complejo en los Países Bajos
La nunciatura en La Haya ha experimentado en las últimas décadas una notable rotación de titulares, en general designados en la etapa final de su carrera diplomática. El sucesor de Speich deberá afrontar así un contexto eclesial marcado por la reorganización de parroquias, cierres y fusiones, así como una situación vocacional delicada.
The Pillar recuerda que tres de las siete diócesis del país están actualmente encabezadas por obispos cercanos a la edad de jubilación, lo que anticipa próximos nombramientos episcopales. En ese marco, la designación del nuevo representante pontificio será clave para acompañar los procesos en curso en la Iglesia neerlandesa.