El sacerdote que casó a una pareja trans en Argentina deja la provincia por recomendación de sus superiores

El sacerdote que casó a una pareja trans en Argentina deja la provincia por recomendación de sus superiores

Fray Fernando Luis Gómez, el sacerdote que celebró el matrimonio religioso de una militante del colectivo LGBT y su pareja en la parroquia Nuestra Señora de Pompeya, en Corrientes, abandonó la provincia por recomendación de sus superiores en medio de la polémica desatada por esa decisión pastoral.

Según informó el diario argentino Clarín, el religioso —perteneciente a la Orden de los Frailes Menores— salió de Corrientes tras quedar en el centro de un fuerte debate eclesial y mediático, luego de que algunos fieles elevaran quejas formales ante el Arzobispado por la boda celebrada el pasado 28 de enero.

Desde la parroquia se limitaron a comunicar que “fray Fernando estará fuera de Corrientes hasta fin de mes”, sin ofrecer mayores precisiones sobre su situación canónica ni confirmar oficialmente la apertura de un expediente.

En el centro de la controversia

El caso generó la intervención directa del arzobispo de Corrientes, monseñor José Alfredo Larregain, quien recordó en un comunicado que el matrimonio sacramental exige condiciones esenciales para su validez y licitud conforme al Derecho Canónico y a la tradición de la Iglesia.

El Arzobispado atribuyó al sacerdote la responsabilidad por no haber elevado la documentación correspondiente para la tramitación matrimonial, y señaló que actuaría “de oficio” conforme a la normativa canónica, iniciando el proceso de nulidad.

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En ese contexto, la salida temporal del padre Gómez aparece como una medida destinada a descomprimir la situación mientras la autoridad eclesiástica evalúa los pasos a seguir.

Trayectoria y posición del religioso

La pareja aseguró no haber recibido ninguna comunicación oficial ni de la parroquia ni del Arzobispado sobre la nulidad del sacramento. En declaraciones radiales, Solange Ayala (el hombre biológico) defendió la celebración del enlace y sostuvo que actuaron “con transparencia” desde el primer momento. Según su versión, expusieron su situación al sacerdote y este incluso habría consultado previamente al arzobispo, quien no habría formulado objeciones iniciales. “Nos basamos en el Derecho Canónico, que habla de biología de mujer y varón”, afirmó, insistiendo en que no faltaron a la verdad.

El joven también cuestionó la posibilidad de una anulación, señalando que “si fuese fácil anular un matrimonio debería existir el divorcio dentro de la Iglesia”, y recordó la expresión evangélica de que “lo que Dios une el hombre no lo puede separar”. Además, adelantó que junto a su pareja están dispuestos a dialogar con el arzobispo y buscarán reunirse con el padre Gómez para manifestarle su apoyo.

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