El ex director del seminario anglicano de Oxford se convierte al catolicismo

El ex director del seminario anglicano de Oxford se convierte al catolicismo

El canónigo anglicano Robin Ward, durante 19 años director de St. Stephen’s House en Oxford, ha sido recibido en la Iglesia católica el 14 de febrero en la abadía benedictina de San Miguel, en Farnborough, por su abad, Dom Cuthbert Brogan.

Según informa National Catholic Register, Ward comunicó la noticia en redes sociales y confirmó posteriormente al medio estadounidense que había recibido el sacramento de la confirmación, culminando así un camino espiritual iniciado hace aproximadamente cuatro décadas.

“He recibido el sello del Espíritu Santo en el sacramento de la confirmación”, explicó, añadiendo que se alegra “sin pesar ni vacilación” de encontrarse ahora en la Iglesia católica.

Una figura destacada del anglocatolicismo académico

Ward, de 60 años, es un clérigo y académico reconocido en el ámbito del anglocatolicismo. Estudió inglés medieval en el Magdalen College de Oxford y se formó para el ministerio en St. Stephen’s House entre 1988 y 1991. Posteriormente obtuvo un doctorado en el King’s College London con una tesis sobre el cisma de Antioquía en el siglo IV.

Ordenado en la Iglesia de Inglaterra en 1992, ejerció como vicario asistente, párroco y capellán de un servicio sanitario. En 2004 fue nombrado canónigo honorario de la catedral de Rochester y representó a esa diócesis en el Sínodo General, órgano de gobierno de la Iglesia de Inglaterra. En 2006 fue designado director de St. Stephen’s House, cargo que desempeñó hasta 2025.

Casado y padre de dos hijos, Ward ha sido descrito por Gavin Ashenden —también antiguo clérigo anglicano recibido en la Iglesia católica en 2019— como un académico especializado en patrística e historia de la Iglesia, con amplia labor docente y publicaciones sobre cristianismo primitivo, liturgia e identidad anglicana.

St. Stephen’s House y el legado del Movimiento de Oxford

Fundado en 1876 y conocido coloquialmente como “Staggers”, St. Stephen’s House ha sido una institución clave en la tradición anglocatólica. Según Ashenden, es el último colegio teológico que representa las aspiraciones del Movimiento de Oxford del siglo XIX.

El llamado movimiento tractariano buscó recuperar la continuidad entre el anglicanismo y la Iglesia católica, influyó decisivamente en la espiritualidad y el culto anglocatólicos y estuvo vinculado a conversiones significativas, entre ellas la de san John Henry Newman.

Ward reconoció la influencia constante de Newman en su propio itinerario espiritual y escogió “John Henry” como nombre de confirmación. A su juicio, Newman es hoy ampliamente reconocido como un maestro para nuestra época.

Las razones de un itinerario espiritual

Ward explicó que fue educado en un anglicanismo de “baja iglesia”, caracterizado por el uso del Book of Common Prayer, una liturgia sobria, predicaciones extensas y un enfoque sacramental de carácter protestante.

Durante sus estudios en Oxford —en el mismo college donde enseñó C. S. Lewis— descubrió el anglocatolicismo, que describió como una fusión entre teología decimonónica y ritualismo romántico. Con el paso de los años, sin embargo, comenzó a percibir que determinados desarrollos dentro del anglicanismo afectaban a su comprensión de la Iglesia.

Al frente de un seminario, explicó, las preguntas fundamentales eran: quién es Jesucristo, qué es un sacerdote y qué es la Iglesia. Fue precisamente la respuesta a esta última cuestión la que empezó a resultarle cada vez menos satisfactoria, inquietud que, según indicó, compartían algunos de sus alumnos.

También influyó en su proceso la cercanía con diversas comunidades católicas en Oxford, como los dominicos de Blackfriars, los jesuitas de Campion Hall y los oratorianos de St. Aloysius.

Un anglicanismo en transformación y tensión

La decisión de Ward se enmarca en un periodo de tensión  debate dentro de la Iglesia de Inglaterra. En los últimos años, el Sínodo General ha afrontado intensas discusiones en torno a la moral sexual, particularmente a raíz del proceso Living in Love and Faith y de la aprobación para bendecir a parejas homosexuales.

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A este contexto se suma la reciente elección de Sarah Mullally como ‘arzobispa’ de Canterbury, cuya designación fue sido recibida de manera desigual dentro del propio anglicanismo global.

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Además, continúan las tensiones entre la Iglesia de Inglaterra y varias provincias africanas, especialmente en materia de doctrina moral y autoridad eclesial. Algunos primados africanos han cuestionado abiertamente determinadas decisiones adoptadas en Inglaterra, lo que ha acentuado una fractura creciente dentro de la comunión anglicana mundial.

Un fenómeno más amplio: conversiones y un repunte en Oxford

La recepción de Ward se suma a otras incorporaciones de clérigos anglicanos a la Iglesia católica registradas en los últimos años en Inglaterra. El propio National Catholic Register recuerda que, desde 1992, alrededor de 700 clérigos y religiosos anglicanos en Gran Bretaña han sido recibidos en la Iglesia católica.

Paralelamente, algunos entornos católicos en Oxford han señalado un aumento de conversiones. El Oratorio de Oxford, en la parroquia de St. Aloysius —un lugar que Ward menciona como relevante por su vida católica en la ciudad—, afirmó haber recibido más personas en los dos primeros meses de 2026 que en todo el año anterior.

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