El arzobispo de Portland (Oregón), Alexander K. Sample, ha afirmado que el sistema migratorio de Estados Unidos “no está funcionando” y ha pedido una solución “más justa y humana”, al tiempo que subrayó la necesidad de garantizar el acceso de la Iglesia a los centros de detención para ofrecer sacramentos y atención pastoral. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista concedida a Catholic News Service (CNS).
El prelado centró buena parte de su intervención en lo que considera una cuestión de libertad religiosa: la posibilidad de que sacerdotes y agentes pastorales puedan asistir espiritualmente a las personas retenidas en instalaciones migratorias.
Libertad religiosa y atención espiritual
Sample señaló que uno de los aspectos que más le preocupa es el acceso de la Iglesia a algunos centros de detención en Estados Unidos. A su juicio, debe asegurarse que los migrantes privados de libertad puedan recibir los sacramentos y la asistencia pastoral.
“En lo que respecta a la libertad religiosa, la cuestión más preocupante sería el acceso de la Iglesia para llevar los sacramentos y la atención pastoral dentro de algunos centros de detención”, afirmó el arzobispo.
El planteamiento se sitúa en el ámbito de la atención espiritual a personas concretas, independientemente de su situación administrativa, una cuestión que la Iglesia ha defendido históricamente como parte de su misión pastoral.
Crítica al funcionamiento del sistema
En la entrevista, Sample reconoció que Estados Unidos afronta un problema migratorio complejo y sostuvo que el sistema actual “no está funcionando”. Al referirse a personas que llevan años residiendo en el país y que han echado raíces en comunidades locales, defendió la necesidad de buscar soluciones que tengan en cuenta su situación.
“Tenemos un sistema que no está funcionando”, afirmó. “Tiene que haber una manera más justa, más humana, simplemente una mejor forma de abordar esta cuestión”.
El debate migratorio en Estados Unidos continúa siendo uno de los asuntos más divisivos del panorama político, donde confluyen preocupaciones sobre seguridad fronteriza, legalidad, integración social y protección de la dignidad de las personas.
Entre la dimensión pastoral y la política pública
Las declaraciones del arzobispo se producen en un contexto en el que la Iglesia en Estados Unidos ha insistido en la necesidad de conjugar el respeto a la ley con la defensa de la dignidad humana.
Mientras las autoridades federales mantienen políticas orientadas al control fronterizo y a la gestión de flujos migratorios irregulares, varios obispos han reclamado reformas que permitan vías más estables y claras para quienes ya residen en el país.
En este marco, Sample ha querido poner el acento en la dimensión pastoral y en la garantía de libertad religiosa dentro de los centros de detención, sin entrar en propuestas legislativas concretas.