Tucho califica de cordial la reunión con la FSSPX pero advierte: «Sólo continuará el diálogo si se suspenden las consagraciones»

Tucho califica de cordial la reunión con la FSSPX pero advierte: «Sólo continuará el diálogo si se suspenden las consagraciones»

La reunión celebrada hoy en el Palazzo del Santo Uffizio entre el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y el padre Davide Pagliarani, superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), ya ha concluido y comienza a conocerse un primer adelanto de su contenido. La información difundida hasta el momento procede únicamente de una de las partes, a través del periodista Michael Haynes.

Según ese avance, el cardenal Fernández describió el encuentro como “cordial y sincero”. Sin embargo, Roma habría condicionado la continuidad del diálogo a que la Fraternidad “suspenda” su decisión del 1 de julio relativa a nuevas consagraciones episcopales. De acuerdo con esa versión, solo si la FSSPX deja en suspenso esa determinación podrían mantenerse conversaciones posteriores.

En la reunión se habrían abordado además cuestiones doctrinales de fondo. Entre ellas, el texto sobre la “pluralidad de religiones” del Documento de Abu Dabi, así como la distinción entre un acto de fe y la “sumisión religiosa de la inteligencia y de la voluntad”. También se habría tratado el diferente grado de adhesión exigido por los distintos textos del Concilio Vaticano II y el modo de entender su interpretación.

La Santa Sede, siempre según esta versión, habría reiterado que consagrar obispos sin mandato pontificio “implicaría una ruptura decisiva de la comunión eclesial (cisma), con graves consecuencias para la Fraternidad en su conjunto”. El mensaje transmitido por Roma sería inequívoco: avanzar por esa vía tendría consecuencias canónicas de máxima gravedad.

Por ahora no consta una declaración pública de la FSSPX sobre el contenido concreto del encuentro. La única narrativa disponible es la procedente del entorno romano difundida por Haynes. Queda por ver si la Fraternidad confirmará, matizará o desmentirá estos extremos y, sobre todo, si está dispuesta a revisar su decisión del 1 de julio o si considera que la situación actual justifica seguir adelante para garantizar su continuidad episcopal y su vida sacramental.

 

Traducción completa al español:

DICASTERIO PARA LA DOCTRINA DE LA FE

COMUNICADO

Acerca del encuentro entre el Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el Superior General de la FSSPX

En fecha 12 de febrero de 2026, tuvo lugar en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe un encuentro cordial y sincero entre el Prefecto, S.E. el Cardenal Víctor Manuel Fernández, y el Superior General de la FSSPX, el Rvdo. Don Davide Pagliarani, con el beneplácito del Santo Padre León XIV.

Después de haber aclarado algunos puntos presentados por la FSSPX en diversas cartas, enviadas particularmente en los años 2017-2019, —entre otros— se discutió acerca de la cuestión de la voluntad divina respecto a la pluralidad de las religiones—, el Prefecto propuso un camino de diálogo específicamente teológico, con una metodología bien precisa, en relación con temas que aún no han tenido una suficiente clarificación, como: la diferencia entre acto de fe y «religioso obsequio de la mente y de la voluntad», o bien los diferentes grados de adhesión que requieren los diversos textos del Concilio Ecuménico Vaticano II y su interpretación. Al mismo tiempo, propuso tratar una serie de temas enumerados por la FSSPX en una carta del 17 de enero de 2019.

Este camino tendría como finalidad evidenciar, en los temas debatidos, los mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia Católica y, en consecuencia, para delinear un estatuto canónico de la Fraternidad, junto con otros aspectos que se han de profundizar ulteriormente.

Se reiteró por parte de la Santa Sede que la ordenación de Obispos sin mandato del Santo Padre, quien detenta una potestad ordinaria suprema, que es plena, universal, inmediata y directa (cf. CDC, can. 331; Const. Dogm. Pastor aeternus, cap. I y III), implicaría una ruptura decisiva de la comunión eclesial (cisma) con graves consecuencias para la Fraternidad en su conjunto (Juan Pablo II, Lett. Ap. Ecclesia Dei, 2 julio 1988, nn. 3 y 5c; Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Nota explicativa, 24 agosto 1996, n. 1).

Por tanto, la posibilidad de llevar adelante este diálogo presupone que la Fraternidad suspenda la decisión de las ordenaciones episcopales anunciadas.

El Superior General de la FSSPX presentará la propuesta a su Consejo y dará su respuesta al Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

En caso de una respuesta positiva, se establecerán de común acuerdo los pasos, las etapas y los procedimientos a seguir.

Se pide a toda la Iglesia acompañar este camino, especialmente en los próximos tiempos, con la oración al Espíritu Santo. Él es el principal artífice de la verdadera comunión eclesial querida por Cristo.

+ Víctor Fernández

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