Profanaciones en San Pedro: alertas por incidentes repetidos y la responsabilidad de Gambetti

Profanaciones en San Pedro: alertas por incidentes repetidos y la responsabilidad de Gambetti

Dos presuntas profanaciones eucarísticas durante la Misa dominical de las 10:30 en la nave central de la Basílica de San Pedro han vuelto a encender las alarmas sobre la custodia del Santísimo en el corazón mismo de la Iglesia. Según ha denunciado el diario italiano La Nuova Bussola Quotidiana, un fiel habría recibido varias hostias consagradas para distribuirlas posteriormente por su cuenta a otras personas en el banco, mientras que en un segundo episodio una mujer entregó la Eucaristía a una niña pequeña que no la había recibido directamente del sacerdote, generando una situación de confusión y riesgo de irreverencia.

Los hechos, ocurridos en una celebración presidida por el cardenal Mauro Gambetti, arcipreste de la basílica vaticana, no se producen en el vacío. En los últimos años se han documentado diversos incidentes en el entorno del altar papal y durante celebraciones públicas en San Pedro, lo que genera dudas sobre la vigilancia durante la comunión, la responsabilidad institucional y las medidas necesarias para evitar que la Eucaristía quede expuesta a abusos, negligencias o actos deliberadamente irreverentes.

Un contexto de incidentes repetidos

Estos hechos se suman a una serie de episodios ocurridos en la Basílica de San Pedro en los últimos años. En junio de 2023, un hombre se desnudó y subió al Altar de la Confesión, lo que obligó a celebrar posteriormente un rito penitencial de reparación presidido por el propio cardenal Gambetti. En febrero de 2025 se registraron daños a candelabros del altar tras la irrupción de un individuo, y en octubre del mismo año se difundieron imágenes de un acto obsceno en el entorno del altar papal.

La reiteración de incidentes en el principal templo de la cristiandad ha generado inquietud en distintos ámbitos eclesiales, especialmente por la necesidad de garantizar el respeto debido a la Eucaristía en celebraciones con gran afluencia de peregrinos y turistas.

Responsabilidad y medidas preventivas

Como arcipreste de la Basílica de San Pedro, el cardenal Mauro Gambetti es la autoridad ordinaria responsable de la administración y el funcionamiento del templo. Tras el incidente de 2023, fue él quien presidió el acto de reparación, reconociendo la gravedad de lo sucedido. Los nuevos episodios plantean interrogantes sobre la eficacia de las medidas de vigilancia, particularmente durante el momento de la comunión.

En este contexto, el artículo italiano propone reforzar la supervisión durante la distribución de la Eucaristía y reabre el debate sobre la modalidad de recepción de la comunión como elemento preventivo frente a posibles abusos.

El precedente de Benedicto XVI

El debate que ahora se reabre en torno a San Pedro no es únicamente disciplinar, sino pastoral y litúrgico: cómo garantizar que, en el templo más importante de la Iglesia, la Eucaristía sea tratada con el máximo respeto y no quede expuesta a negligencias o acciones indebidas en celebraciones multitudinarias.

Durante el pontificado de Benedicto XVI se consolidó en las celebraciones papales la práctica de distribuir la comunión a los fieles de rodillas y en la lengua, un gesto pedagógico de reverencia y de protección frente a manipulaciones indebidas.

La cuestión de fondo sigue siendo la misma: evitar que episodios que deberían ser absolutamente excepcionales se conviertan en parte del paisaje habitual en el corazón del Vaticano.

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