La Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes de Madrid ha elegido como nuevo presidente a Samuel Soria, en el marco de sus recientes elecciones internas, según informa ACI Prensa. Esta asociación de laicos, dependiente del Arzobispado de Madrid, peregrina al santuario de Lourdes desde 1958 y organiza dos peregrinaciones anuales, en mayo y octubre.
Con décadas de trayectoria, la Hospitalidad madrileña se ha consolidado como una de las peregrinaciones diocesanas más numerosas del mundo, fuera de las convocatorias nacionales francesas y de algunas iniciativas internacionales.
Una misión centrada en el enfermo
El eje de la actividad de la Hospitalidad es el acompañamiento a los enfermos, tanto durante la peregrinación como a lo largo del año. Los voluntarios se organizan por grupos —niños, madres con hijos, mujeres, personas con enfermedades infecciosas o con dificultades de movilidad— y mantienen un contacto continuado con ellos.
Según explica el nuevo presidente en declaraciones recogidas por ACI Prensa, el vínculo que se crea en Lourdes no termina al regresar a Madrid. Los voluntarios visitan a los enfermos en sus casas o centros, les acompañan y les ayudan en distintas gestiones, reforzando así la dimensión comunitaria de la institución.
Soria insiste en que el enfermo debe ser el centro de toda peregrinación. “Si el enfermo es el centro de toda peregrinación, todo va a ir bien”, afirma.
Una tradición que se renueva
Samuel Soria, de 43 años, ha peregrinado a Lourdes en más de 30 ocasiones durante los últimos 25 años. Asume ahora la presidencia como un servicio a la institución y con el propósito de dar continuidad al trabajo realizado por sus predecesores.
Entre sus objetivos se encuentran facilitar los trámites a los voluntarios y mejorar la comunicación interna de la Hospitalidad, con el fin de fortalecer la participación y asegurar el futuro de la asociación.
La Hospitalidad de Lourdes en Madrid afronta así una nueva etapa manteniendo como base su identidad original: la atención directa y prioritaria a los enfermos que peregrinan al santuario mariano.