El Lepanto Institute ha solicitado formalmente al Papa León XIV la suspensión y laicización de un sacerdote de la Archidiócesis de Santa Fe, en Nuevo México, que habría mantenido durante diez años una “unión doméstica” homosexual mientras se encontraba en un prolongado período de ausencia del ministerio sacerdotal, según informó la propia organización.
La petición se refiere al P. Steve Rosera, quien, de acuerdo con un informe publicado por Lepanto en agosto de 2025, habría formalizado dicha relación en California durante una excedencia de 28 años del ejercicio público del sacerdocio. El instituto afirma haber remitido al nuncio apostólico en Estados Unidos, el cardenal Christophe Pierre, copia del informe junto con documentos judiciales notarizados relativos a la disolución de esa unión.
Solicitud de sanciones canónicas
En su carta al nuncio, el Lepanto Institute solicita que la documentación sea entregada al Papa León XIV por vía diplomática y que se impongan las sanciones canónicas previstas para violaciones graves del celibato sacerdotal, concretamente la suspensión del ministerio y la reducción al estado laical.
La organización sostiene que la petición se produce tras más de seis meses sin que el arzobispo de Santa Fe, John Wester, haya adoptado medidas disciplinarias. Lepanto afirma además que, pese a conocer los hechos, el arzobispo habría mantenido al sacerdote en funciones pastorales e incluso lo habría designado para cargos de responsabilidad dentro de la archidiócesis.
Nombramientos y controversia
Según el informe, el P. Rosera fue reincorporado al ministerio activo y actualmente desempeñaría funciones como párroco, responsable de una escuela parroquial y juez del tribunal matrimonial diocesano. La organización asegura que la situación es conocida en el ámbito eclesial local y que algunos fieles han manifestado preocupación.
El instituto también recoge en su comunicación que padres de alumnos de la escuela vinculada a la parroquia habrían expresado inquietud por la situación y por las posiciones atribuidas al sacerdote en relación con la enseñanza moral católica.
Reacción del arzobispado
Durante una convocatoria sacerdotal celebrada el pasado año, un presbítero cuestionó públicamente al arzobispo Wester sobre el caso y el arzobispo rechazó las acusaciones, calificando los informes como falsos y perjudiciales.
Hasta el momento no consta públicamente una respuesta oficial de la Archidiócesis de Santa Fe a la solicitud de Lepanto dirigida al nuncio apostólico ni pronunciamiento de la Santa Sede sobre el asunto.
Una petición elevada a Roma
En su carta, el Lepanto Institute solicita que el Santo Padre examine la documentación judicial y el informe presentado y que, a la luz de los hechos alegados, determine la eventual aplicación de las penas previstas por el derecho canónico.
La decisión final correspondería a la Santa Sede, que deberá valorar tanto los hechos como las circunstancias jurídicas del caso conforme a la disciplina vigente de la Iglesia.