La Cristiada, a cien años: un congreso en México reivindica la memoria y el testimonio de fe

La Cristiada, a cien años: un congreso en México reivindica la memoria y el testimonio de fe
Foto: Diario de Yucatán

La ciudad de Cancún (México) acogió el pasado 7 de febrero un congreso dedicado a la Cristiada, al cumplirse cien años del inicio de uno de los episodios más significativos de la historia religiosa de México, marcado por la persecución estatal contra la Iglesia y la firme respuesta de miles de católicos en defensa de su fe, según informó ACI Prensa.

El encuentro se celebró en la iglesia de San José Luis Sánchez del Río, joven mártir cristero canonizado en 2016, y reunió a sacerdotes, académicos y laicos con el propósito de reflexionar sobre el sentido histórico, espiritual y actual de la Cristiada, así como sobre los desafíos contemporáneos de la libertad religiosa.

Un aniversario que interpela a la Iglesia y a la sociedad

La Cristiada, desarrollada entre 1926 y 1929, tuvo su origen en un prolongado proceso de hostigamiento legal y político contra la Iglesia Católica, agravado por la Constitución de 1917 y por la aplicación de la conocida Ley Calles, que prohibió el culto público, cerró templos y criminalizó la práctica religiosa.

Ante esta situación, miles de fieles —en su mayoría campesinos, familias humildes y laicos comprometidos— se levantaron espontáneamente para defender el derecho a vivir su fe. Aunque el conflicto armado concluyó formalmente en 1929, la persecución continuó durante años y dejó un elevado número de víctimas, muchas de ellas reconocidas hoy como mártires por la Iglesia.

Ponencias, reflexión y respaldo episcopal

El congreso contó con la participación del sacerdote mexicano Juan Razo García; Uriel Esqueda, referente en la defensa de la libertad religiosa; y el P. Javier Olivera Ravasi, sacerdote argentino, doctor en Filosofía e Historia, y autor de diversos estudios sobre la Cristiada.

El evento se celebró con el aval del obispo Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, administrador apostólico de la diócesis de Cancún-Chetumal, quien subrayó la importancia de recordar la Cristiada con justicia y rigor histórico, no como un ejercicio ideológico, sino como un acto de memoria y verdad.

“¡Viva Cristo Rey!”, una confesión pública de fe

Uno de los elementos más emblemáticos de la Cristiada, recordado en el congreso, es el grito “¡Viva Cristo Rey!”, que surgió como confesión pública de fe ante la persecución y terminó convirtiéndose en símbolo de resistencia espiritual. Este lema, frecuentemente unido a la devoción a la Virgen de Guadalupe, permanece como una expresión viva de la religiosidad popular y de la afirmación de la soberanía de Cristo frente a cualquier poder que pretenda relegar la fe al ámbito privado.

Libertad religiosa y laicidad hoy

Las reflexiones del congreso también abordaron el concepto de Estado laico, subrayando que una laicidad auténtica no consiste en excluir la fe del espacio público, sino en garantizar el respeto efectivo a la libertad de conciencia, religión y expresión.

Desde esta perspectiva, recordar la Cristiada no implica reabrir heridas, sino aprender de la historia para fortalecer una convivencia social basada en el respeto de los derechos fundamentales y en el reconocimiento del papel público de la fe.

Memoria, fe y proyección de futuro

A cien años del inicio de la Cristiada, el congreso celebrado en Cancún se presentó como una iniciativa necesaria para recuperar la memoria histórica, honrar a los mártires y reflexionar sobre los desafíos actuales de la libertad religiosa en México.

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