Presentan al Papa la Biblia de Borso d’Este, joya del arte cristiano

Presentan al Papa la Biblia de Borso d’Este, joya del arte cristiano

El papa recibió esta semana en el Vaticano una de las obras más extraordinarias del patrimonio cristiano europeo: la Biblia de Borso d’Este, un manuscrito iluminado del siglo XV que representa como pocas piezas la síntesis entre fe, cultura y arte que caracterizó a la cristiandad del Renacimiento. El acto institucional, al que asistieron autoridades civiles italianas, permitió poner de relieve no solo su valor estético, sino su profundo significado histórico y espiritual.

La presentación, de la que ha informado AciPrensa, sirvió para recordar que este códice no es una reliquia museística sin vida, sino un testimonio elocuente de una época en la que la Sagrada Escritura ocupaba el centro de la vida pública, cultural y política.

Una Biblia concebida para honrar la Palabra de Dios

La Biblia de Borso d’Este fue realizada entre 1455 y 1461, en pleno auge del Renacimiento italiano, por el calígrafo Pietro Paolo Marone y los miniaturistas Taddeo Crivelli y Franco dei Russi, considerados entre los mejores artistas de su tiempo. Cada página fue concebida como una obra de arte en sí misma, con miniaturas ricamente ornamentadas en oro y lapislázuli afgano, materiales reservados a las obras de máximo prestigio.

Lejos de tratarse de un lujo superfluo, esta magnificencia respondía a una convicción profundamente cristiana: la Palabra de Dios merece lo mejor del ingenio humano. En una cultura en la que la Escritura era fundamento de la vida social y espiritual, embellecer la Biblia era una forma de confesar la fe.

Borso d’Este: poder temporal y fe visible

El manuscrito fue encargado por Borso d’Este, duque de Ferrara, Módena y Reggio, cuyo apellido da nombre a la obra. En el contexto del siglo XV, el encargo de una Biblia de esta envergadura tenía un doble significado: era una afirmación de fe personal y, al mismo tiempo, una declaración pública de legitimidad y orden cristiano del poder.

En una época en la que la autoridad civil aún se entendía vinculada al orden querido por Dios, la posesión y veneración de la Sagrada Escritura manifestaban que el gobierno no se concebía al margen de la verdad revelada.

Exilio, pérdida y recuperación

La historia de la Biblia de Borso d’Este refleja también los avatares de la propia historia europea. La obra permaneció en manos de la familia Este hasta 1859, cuando el último duque, Francisco V de Austria-Este, se vio obligado a huir a Viena tras la unificación italiana.

Más tarde, el manuscrito pasó a la Casa de Habsburgo y, tras la disolución del Imperio austrohúngaro al final de la Primera Guerra Mundial, fue vendido en 1922 por la emperatriz Zita de Borbón-Parma. La Biblia estuvo a punto de perderse definitivamente para Italia hasta que el empresario y mecenas Giovanni Treccani la adquirió en París en 1923 y la donó al Estado italiano, asegurando su conservación y custodia pública.

Una obra excepcional, raramente expuesta

Por su fragilidad y valor incalculable, la Biblia se conserva habitualmente en la Biblioteca Estense de Módena y solo se muestra al público en ocasiones muy excepcionales. Cada traslado requiere complejas medidas de seguridad y conservación, con estrictos controles de temperatura y humedad.

El Ministerio de Cultura italiano la ha definido como una obra que “une valor sagrado, relevancia histórica, materiales preciosos y una estética refinadísima”, una descripción que refleja su carácter único dentro del patrimonio europeo.

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