El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida subraya la urgencia de la formación cristiana

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida subraya la urgencia de la formación cristiana

El cardenal Kevin Joseph Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, destacó la necesidad urgente de reforzar la formación cristiana de los fieles laicos en la Iglesia, informa Vatican News. El pronunciamiento se produjo al inaugurar la Tercera Asamblea Plenaria de ese dicasterio, bajo el lema “Hasta que Cristo sea formado en vosotros”.

Una Asamblea Plenaria con foco en la iniciación cristiana

Del 4 al 6 de febrero se celebró en Roma la Tercera Asamblea Plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, órgano de la Curia romana encargado de promover el apostolado de los fieles laicos, la pastoral de la familia, los jóvenes, los ancianos y la defensa de la vida humana.

En la apertura de los trabajos, el cardenal Farrell subrayó que la formación cristiana no puede asumirse como algo dado por descontado, sino como una prioridad pastoral en un tiempo en que muchas personas carecen de un conocimiento sólido de la fe y de una relación viva con Jesucristo.

Formación integral para la vida cristiana

El prefecto destacó que la formación debe ser integral, abarcando no solo conocimientos doctrinales, sino también la vida de oración, la experiencia sacramental, la reflexión a la luz de la Palabra de Dios, la comunidad y el servicio caritativo. Invitó a que cada diócesis y parroquia ofrezca programas de evangelización y catequesis que incluyan primer anuncio, iniciación cristiana, formación en la fe y acompañamiento espiritual para todas las edades.

Farrell citó también la Carta Apostólica de León XIV sobre la formación cristiana, que anima a una educación de la fe que abarque la dimensión espiritual, intelectual, afectiva, social y corporal de la persona.

El papel de la familia y los laicos

La intervención del cardenal incluyó un énfasis especial en la formación de las familias y de los cónyuges. Señaló que es importante que la pastoral ofrezca acompañamiento y recursos para fortalecer la espiritualidad conyugal, la vida matrimonial y la transmisión de la fe a los hijos, y recomendó que esta tarea sea asumida también por parejas casadas, que con su testimonio de vida pueden apoyar y guiar a otras familias.

Asimismo, animó a las conferencias episcopales, a los obispos, a los sacerdotes, a los religiosos y a los laicos comprometidos a promover una “nueva labor de formación cristiana” que responda a los desafíos del mundo actual.

Cambios culturales y la misión de la Iglesia

Farrell advirtió que las transformaciones culturales —como la globalización, la movilidad social y el desarrollo digital— han generado nuevas realidades y retos para la transmisión viva de la fe. Por ello, la Iglesia debe adaptar sus métodos para hacer llegar el Evangelio de forma eficaz a las personas de hoy, sin renunciar a la verdad ni a la belleza de la tradición cristiana.

En este contexto, el dicasterio también reflexiona sobre la forma en que los Encuentros Mundiales promovidos por la Iglesia —como las Jornadas Mundiales de la Juventud, las Reuniones Mundiales de las Familias y la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores— pueden convertirse en experiencias profundas de encuentro con Cristo y oportunidades de formación para todas las generaciones.

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