El presidente electo de Chile, José Antonio Kast —católico, provida, profamilia y perteneciente al movimiento Schoenstatt—, intervino este martes 3 de febrero en Bruselas durante la reunión del grupo de los Patriotas en el Parlamento Europeo con un discurso en el que abordó de manera central los desafíos de la migración y la seguridad, subrayando la necesidad de afrontar ambas cuestiones desde el respeto a la dignidad de la persona y la responsabilidad de los Estados en la protección del bien común.
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Migraciones forzadas y responsabilidad moral de los Estados
En su intervención, Kast denunció las migraciones forzadas provocadas por regímenes ideológicos que destruyen las condiciones mínimas de libertad y obligan a millones de personas a abandonar su patria —una realidad que la Doctrina Social de la Iglesia identifica como una grave injusticia estructural—. En este contexto, advirtió contra las “pseudo-democracias” que, bajo una apariencia formal de legitimidad, niegan derechos fundamentales como el voto libre y utilizan la pobreza como instrumento de control político.
“Que siete millones o más de venezolanos hayan salido de su patria no es por voluntad propia, es porque ahí se produjo una dictadura basada en la democracia pero que después negó el derecho de la libertad más esencial que es el voto de las personas y se trató de perpetuar”, afirmó.
El mandatario chileno insistió en que la respuesta a la crisis migratoria no puede reducirse a una gestión meramente administrativa ni a una acogida desordenada, sino que exige políticas que combatan las causas profundas de la migración, promuevan el desarrollo integral en los países de origen y garanticen al mismo tiempo la seguridad y la cohesión social en los países de destino.

Seguridad como condición para la dignidad humana
En materia de seguridad, Kast vinculó el auge del crimen organizado y de la inmigración ilegal a la renuncia del Estado a ejercer su función de protección, subrayando que la falta de orden y de ley termina afectando a los más pobres y vulnerables. La seguridad aparece así no como un fin en sí mismo, sino como una condición necesaria para salvaguardar la vida, la libertad y la dignidad de las personas.
El discurso subrayó además la centralidad del trabajo y del pleno empleo como respuesta auténtica a la pobreza y a la exclusión, recordando implícitamente que la caridad cristiana no puede desligarse de la justicia social ni de estructuras políticas que permitan a las personas vivir dignamente en su propia tierra.
Contraste con la respuesta episcopal en España ante la inmigración ilegal
El enfoque expuesto por José Antonio Kast en Bruselas contrasta con las recientes declaraciones de varios obispos españoles en relación con la inmigración ilegal y con las políticas de regularización promovidas por el Gobierno de Sánchez.
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, el arzobispo Luis Argüello, ha expresado públicamente su valoración positiva de la regularización extraordinaria de migrantes promovida por el Ejecutivo, afirmando que dicha medida supone un reconocimiento de la dignidad de las personas migrantes y una oportunidad para favorecer su integración social.
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En la misma línea, el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, ha respaldado la iniciativa gubernamental asegurando que se basa “en el Evangelio y en la Doctrina Social de la Iglesia”, defendiendo que la regularización constituye un acto de justicia con quienes ya viven y trabajan en el país.
Otras voces episcopales, como la del arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, han insistido igualmente en la necesidad de una respuesta generosa y acogedora por parte de las instituciones, poniendo el acento en la hospitalidad cristiana y en la defensa de los derechos humanos.
Unidad, soberanía y cooperación entre naciones
Desde esta perspectiva, la intervención del presidente electo de Chile se presentó como una llamada a conjugar la acogida y la solidaridad con la responsabilidad política, la defensa de la soberanía y la protección de la comunidad nacional —principios que la Doctrina Social de la Iglesia reconoce como complementarios y no contradictorios—.
A continuación, dejamos el discurso completo pronunciado por José Antonio Kast en el Parlamento Europeo.
Transcripción integra del discurso:
Buenas tardes, muchas gracias por la posibilidad de compartir con ustedes, muchas gracias Kinga, recordaba la primera vez que estuve aquí en el Parlamento Europeo y llegué algo atrasado si no me equivoco y Kinga con esa misma sonrisa, con esa misma habilidad me dijo, no te preocupes, todo va a estar bien. Dicho que nosotros ocupamos después en la campaña. Cada vez que alguien nos decía que algo era un problema, yo le decía, no te preocupes, todo va a estar bien.
Así que gracias por recibirnos, gracias también a Santiago y a su equipo, que veo gran parte del equipo de Santiago aquí presente, porque tomaron una decisión hace un tiempo atrás de fundar el Foro de Madrid. Y el Foro de Madrid ha sido una gran plataforma para que muchos desde nuestras naciones lejanas pudiéramos tener un espacio para poder hablarle literalmente al mundo entero.
Así que se agradece la preocupación por nuestras naciones y quiero decirles que ha sido exitosa esa preocupación y así como tú dices, hemos tenido diferencias en el Tratado de Libre Comercio con Argentina, Javier Milei también pudo participar en temas del Foro de Madrid y otras naciones también.
Nosotros no tenemos preocupaciones en temas agrícolas, así que no vamos a tener problemas con ustedes, tenemos preocupaciones en temas mineros, donde nosotros sí tenemos una ventaja y no tenemos competencia. Pero quiero decirles que este triunfo es un triunfo de todos.
No es un triunfo de una persona, no es un triunfo de un partido político, como es el republicano en Chile, sino que es el triunfo del sentido común, el triunfo de aquellas personas que hemos luchado por años por recuperar la libertad de expresión, por recuperar la libertad de emprender, por recuperar el derecho de los padres a ser los primeros educadores de sus hijos, por recuperar la libertad de culto, que curiosamente se ve amenazada por aquellos que dicen defender la libertad y que defienden una ideología.
Nosotros defendemos el sentido común, defendemos la libertad de las personas y es algo que queremos, con nuestro humilde aporte desde Chile, ayudar a que se extienda.
En Sudamérica, ustedes saben, hemos ido conquistando espacios para la libertad, tanto en Argentina como en Ecuador, en Bolivia se produjo un cambio impresionante y lo que necesitamos es apoyo, es apoyo de aquellos que han ya vivido el desarrollo para que en nuestras naciones la estabilidad parta por la calidad de vida de las personas.
Hay muchos compatriotas nuestros y personas que viven en Sudamérica que no tienen agua potable, que no tienen una educación, que no tienen acceso a los servicios básicos, que parecería algo inimaginable para Sudamérica, pero todavía hay mucha pobreza y mientras no pensamos la pobreza siempre va a haber posibilidad de que la ideología de izquierda radical se inserte.
Porque aquellas personas sueñan con algo que es una mentira, que les dicen nosotros desde el Estado te vamos a dar todo y que lo que logran con eso es el poder sobre las personas.
En la medida que haya crecimiento, que haya inversión, va a haber pleno empleo y el pleno empleo dignifica a las personas.
Tenemos amenazas, sí, como las tienen ustedes en Europa, como la inmigración ilegal. Ellos se han encargado de crear las condiciones para que se produzcan migraciones forzadas.
Que siete millones o más de venezolanos hayan salido de su patria no es por voluntad propia, es porque ahí se produjo una dictadura basada en la democracia pero que después negó el derecho de la libertad más esencial que es el voto de las personas y se trató de perpetuar.
Por eso tenemos que estar siempre atentos a que esa pseudo-democracia se instale en nuestras naciones y se apodere de la persona.
Porque transan con la persona los bienes materiales para obtener su apoyo en unas urnas que no son libres.
Por lo tanto decirles que es un triunfo de todos y por eso todos tenemos que cuidarlo. Aunque nosotros estemos muy lejos necesitamos de su colaboración.
Necesitamos que sus países inviertan en nuestros países y ustedes también necesitan de nuestra colaboración.
Porque así como en Sudamérica se ha ido recuperando el sentido común también es posible que en Europa el sentido común vuelva a mantenerse.
Necesitamos mantener ciertas libertades.
Hoy día vemos que hay países amigos que van a tener elecciones y es muy importante que en los países donde vayan a haber elecciones las personas voten informadas pero en base al sentido común y tengan claro a lo que puede llegar un país cuando se pierde la democracia.
La democracia se puede perder en una urna con personas que no tienen conciencia de a dónde los pueden llevar.
Yo he tenido la posibilidad de visitar Hungría donde hemos aprendido mucho de cómo limitar la inmigración irregular, de cómo potenciar la educación de calidad, de cómo potenciar la unidad de la familia, de resguardar la libertad de culto y la libertad de expresión.
Por eso le quiero agradecer también a Viktor Orbán por habernos recibido, por haber trabajado también para que nosotros podamos tener esa libertad.
Le agradezco también a Giorgia Meloni que sé que su partido forma parte de otra coalición pero ella también nos permitió conocer cómo se combatía el crimen organizado a través de su sistema penitenciario del artículo 41 bis.
Lo mismo han hecho otros países en Sudamérica que han vencido al terrorismo de las pandillas como es en El Salvador el presidente Bukele que nos recibió como lo han hecho en República Dominicana para enfrentar la crisis que se vive en Haití.
Haití vive una crisis permanente y muchos organismos internacionales dicen estamos colaborando pero sólo han profundizado la pobreza y la miseria en Haití.
No han logrado rescatar a esa nación de la vulneración de los derechos permanentes de la ciudadanía.
Desafíos tenemos muchos.
En Chile denominamos a los desafíos emergencias porque había una emergencia en el tema de la seguridad.
Existe una emergencia en el tema de la seguridad tanto por la inmigración ilegal como por el crimen organizado que tenemos que combatir y necesitamos colaboración.
Tenemos una emergencia por la falta de empleo.
Todo lo que se puede hacer en inversión se va a traducir en el pleno empleo que es la mejor política pública para enfrentar la pobreza, la miseria y recuperar la dignidad de las personas.
Y también tenemos una emergencia en lo social.
Una emergencia en temas de educación.
Una emergencia en temas de vivienda.
Una emergencia en temas de salud.
Y necesitamos colaboración.
¿Y cómo logramos el triunfo? No solamente hablando de sentido común sino también de unidad.
Hay momentos en que uno muestra las diferencias pero una vez que ya uno vence una etapa, en este caso la primera vuelta electoral, nosotros siempre llamamos a la unidad.
A las personas que iban en la misma vereda nuestra, algunos más adelante, otros más atrás, los convocamos a la unidad porque el desafío que tenemos es muy grande.
Los adversarios que tenemos son enormes y tienen muchos más recursos de lo que uno se imagina en todas partes.
Por lo tanto cuando uno tiene que tomar las decisiones finales tiene que hacerlas, al menos lo que a nosotros nos dio éxito, en unidad.
Ese es el llamado que también les hago con las diferencias que puedan existir, a buscar siempre la unidad en lo esencial.
Uno puede tener diferencias en lo accesorio pero en lo esencial nunca hay que desviarse y cuidar los valores esenciales que han sido los principios, las bases de la libertad.
Así que una vez más muchas gracias por la acogida, por el ejemplo que nos han dado en muchas políticas públicas y seguimos adelante porque esto recién comienza.
Muchas gracias.