Una nueva peregrinación se está organizando en Italia con el objetivo de recuperar y poner en práctica el espíritu de las grandes marchas de fe que han surgido en Europa en los últimos años, siguiendo modelos como la peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad de Chartres (Francia), Covadonga (España), Luján (argentina) y Fátima (Portugal). La iniciativa, promovida por un grupo de jóvenes seglares católicos, tendrá lugar del 25 al 27 de abril y conectará la ciudad de Roma con el Santuario del Sacro Speco en Subiaco, una de las cunas del monacato occidental y lugar emblemático para la identidad cristiana europea.
Lea también: 16 años peregrinando a Luján: “Físicamente es duro y espiritualmente muy profundo”
Inspiración en la experiencia tradicionalista europea
Según infoma El Debate, la idea de esta primera peregrinación italiana nació después de que varios de los organizadores participaran en la marcha de Nuestra Señora de la Cristiandad en España, una peregrinación que une Oviedo con el santuario de Covadonga y que ha congregado a miles de fieles y ha ido consolidándose como una de las principales expresiones de la espiritualidad tradicional en el continente siguiendo el modelo de Francia en Chartres. Según uno de los promotores, Giacomo Mollo, la experiencia vivida allí motivó a un grupo de jóvenes a replicar una iniciativa similar en Italia, con la intención de “rescatar un camino de fe que durante milenios ha convertido a los católicos de toda Europa”.
Lea también: Crónica desde Covadonga: una peregrinación capaz de reconquistar todo
Los organizadores, en su mayoría laicos jóvenes comprometidos con la liturgia tradicional, explican que esta peregrinación no pretende ser un simple acto folclórico, sino un recorrido espiritual de crecimiento y testimonio de la fe, inspirándose en la Vía Appia Antica y en los lugares históricos que marcaron la expansión del cristianismo en Europa.
Itinerario con raíces históricas y espirituales
El itinerario de esta primera edición partirá de la basílica de Santa María la Mayor en Roma el 25 de abril, en la festividad de san Marcos Evangelista. Desde allí, los peregrinos se adentrarán en la Vía Appia Antica, un camino milenario que conserva los vestigios de los primeros itinerarios cristianos y evoca la memoria de San Pablo y San Pedro. El recorrido continúa por sitios de notable significación espiritual y cultural, como Castel Gandolfo y Genazzano, hasta culminar en Subiaco, donde se encuentra el Sacro Speco, lugar en el que San Benito de Nursia vivió como ermitaño y que siglos después se convirtió en epicentro del monacato occidental.
Lea también: La peregrinación a Chartres desde dentro: Tradición, Cristiandad y Misión
Subiaco ocupa un lugar central en la historia monástica y cristiana de Europa, y su inclusión en el itinerario ha sido destacada por los promotores como un elemento de cohesión entre la fe y la tradición monástica que ha alimentado la vida espiritual del continente durante siglos.
Un movimiento laico que abre nuevas expresiones de fe
Los promotores de la peregrinación describen su iniciativa como una respuesta espiritual al actual contexto cultural, en el que muchos jóvenes católicos buscan experiencias de fe profundas y comunitarias que trasciendan las formas convencionales de religiosidad. Aunque esta peregrinación italiana es apenas la primera edición, sus impulsores la conciben como parte de un movimiento más amplio de “reavivamiento de la identidad cristiana” en Europa, enraizado en la tradición y en la experiencia del caminar y orar juntos.