La Santa Sede ha confirmado que los contactos entre la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) y el Vaticano continúan abiertos, con el objetivo de evitar desacuerdos o soluciones unilaterales ante las cuestiones actualmente pendientes. Así lo habría señalado Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en declaraciones difundidas este martes.
Según la información publicada por el periodista Niwa Limbu (The Catholic Herald) en X, Bruni habría afirmado que los intercambios entre ambas partes prosiguen con una voluntad explícita de no provocar rupturas ni imponer decisiones unilaterales sobre los problemas surgidos en el diálogo.

«Continúan los contactos entre la Fraternidad San Pío X y la Santa Sede; la voluntad es evitar rupturas o soluciones unilaterales respecto a las problemáticas surgidas.»
Una línea de prudencia y continuidad
En el mensaje atribuido al portavoz vaticano se subraya que la intención de la Santa Sede es mantener un clima de diálogo, evitando “desgarros” o soluciones precipitadas. La formulación coincide con la línea de cautela que Roma ha venido manteniendo en los últimos años respecto a la Fraternidad San Pío X, marcada por contactos discretos y sin anuncios formales de avances inmediatos.
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La referencia a la necesidad de evitar soluciones unilaterales sugiere que, al menos por el momento, no se contemplan medidas disciplinarias abruptas ni decisiones que puedan agravar la situación canónica irregular de la Fraternidad, fundada por monseñor Marcel Lefebvre.
Un diálogo largo y complejo
Las relaciones entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pío X siguen siendo uno de los asuntos más delicados del ámbito eclesial. Aunque se han producido gestos significativos en el pasado —como el levantamiento de las excomuniones en 2009 y la concesión de facultades para la confesión y el matrimonio—, las diferencias doctrinales, especialmente en torno al Concilio Vaticano II, continúan sin resolverse plenamente.
En este contexto, la confirmación de que los contactos continúan, aun sin resultados visibles a corto plazo, apunta a una estrategia de «paciencia institucional» por parte del Vaticano, ante de la complejidad teológica y pastoral del caso.
Sin anuncios oficiales por ahora
Hasta el momento, la Santa Sede no ha emitido un comunicado oficial detallando el contenido o el alcance de estos contactos, ni ha anunciado cambios concretos en el estatus de la Fraternidad. Las declaraciones atribuidas a Matteo Bruni se limitan a constatar la continuidad del diálogo y la voluntad de evitar decisiones unilaterales.
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En ausencia de comunicados formales, estas afirmaciones confirman que la cuestión de la FSSPX permanece abierta en la agenda vaticana, sin resoluciones inmediatas pero tampoco con una ruptura inmediata.