El Vaticano ha anunciado que el Papa León XIV abordará próximamente en un documento de alto nivel —posiblemente una encíclica— los desafíos que plantea la inteligencia artificial (IA) desde la perspectiva de la doctrina social de la Iglesia.
Según reveló Il Giornale, el Papa busca mitigar los riesgos de una IA desbordada y evitar la creación de “entidades híbridas” que difuminen la distinción entre lo humano y lo artificial, poniendo el foco en una visión ética que preserve la dignidad de la persona. El tema, que ya ha sido objeto de múltiples discursos papales y documentos doctrinales vaticanos, será elevado ahora a nivel de enseñanza magisterial.
Además, LifeSiteNews informó que el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, ha sido encargado de coordinar la revisión y elaboración del documento antes de su promulgación. El trabajo avanza en colaboración con otros dicasterios y expertos, buscando un texto que articule criterios claros sobre cómo la Iglesia entiende el papel de la IA en la sociedad contemporánea.
Un enfoque doctrinal y ético
El análisis vaticano parte del hecho —expresado en el documento doctrinal Antiqua et Nova aprobado en enero de 2025 bajo auspicio del propio Fernández— de que la inteligencia artificial es una realidad que no puede desligarse de su impacto antropológico y moral. Según ese texto, “la IA debe emplearse como una herramienta que complemente, y no reemplace, la riqueza de la inteligencia humana” y siempre a la luz del “criterio superior de dignidad humana” que define la enseñanza social de la Iglesia.
La preocupación principal del pontífice es que la tecnología no sustituya ni erosione las capacidades humanas esenciales —como la reflexión libre, la creatividad o la relación interpersonal— sino que se oriente al bien del individuo y de la comunidad, respetando la verdad y la justicia. Esta postura recoge elementos del magisterio reciente del Papa, quien ha hablado de la IA como un “desafío antropológico” y ha alertado sobre los riesgos de convertir a las personas en consumidores pasivos de contenidos generados por máquinas.
Protección de los jóvenes y la educación
Una de las áreas destacadas por León XIV es el efecto que la IA puede tener en las generaciones más jóvenes. El Papa ha subrayado que, aunque la tecnología ofrece horizontes prometedores, puede también afectar la formación intelectual y moral de niños y adolescentes si no se integra con criterios formativos sólidos. El pontífice insiste en que “el acceso masivo a datos no debe confundirse con inteligencia” y que los jóvenes deben ser acompañados para que la tecnología fortalezca su discernimiento, no lo debilite.
Este enfoque pastoral muestra un cambio de prioridad: no se trata solo de advertir sobre los peligros técnicos de la IA, sino de articular una visión que responda a la misión evangelizadora de la Iglesia en la era digital.
¿Qué implicará la encíclica?
La futura encíclica o documento papal sobre IA, que contará con el aporte del cardenal Fernández, pretende ofrecer una guía magisterial para obispos, pastorales y fieles en general. Más allá de abordar cuestiones puntuales —como ética de los algoritmos, automatización laboral o manipulación de la información—, según Il Giornale, se espera que el texto sitúe la inteligencia artificial dentro del orden moral cristiano y refuerce la doctrina social de la Iglesia frente a una revolución tecnológica en marcha.