Autoridades peruanas han confirmado que la invitación formal al Papa León XIV para visitar Perú en 2026 ya fue cursada y que la Santa Sede ha mostrado una respuesta positiva, aunque aún sin fecha definida para la llegada del Pontífice a suelo sudamericano.
El ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Hugo de Zela, señaló en una entrevista que la invitación fue enviada al Vaticano el 7 de enero de 2026 y que, según las comunicaciones oficiales, el Papa “sí quiere venir al Perú” este año, aunque no se ha establecido un cronograma concreto. De Zela indicó que los planes apuntan a que la visita se realice después de las elecciones generales que se celebrarán en el país durante el primer semestre de 2026.
Expectativas y declaraciones oficiales
La respuesta del Vaticano ha sido descrita como favorable por el gobierno peruano, que reiteró la invitación también a través del presidente de la República. Según el jefe de la diplomacia peruana, la Santa Sede ha confirmado que el Papa León XIV “tiene decidido venir” al país, aunque aún no se ha confirmado ni la ruta ni las fechas oficiales del viaje.
Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Mons. Carlos García Camader —quien acompañó la gestión diplomática— sostuvo anteriormente que, dadas las circunstancias históricas y pastorales, el Papa podría visitar Perú “en el segundo semestre de 2026”, aunque sin cerrar la posibilidad a ajustes posteriores.
Un deseo con raíces pastorales
El vínculo entre León XIV y Perú es profundo. Antes de ser elegido Pontífice, el entonces monseñor Robert Prevost sirvió como misionero y obispo en diversas regiones del país, especialmente en Chiclayo, donde dejó una huella pastoral significativa —y alguna polémica, no lo olvidemos—. Su experiencia en el Perú no solo ha marcado su perfil personal, sino que también ha alimentado las expectativas de los fieles peruanos ante una posible visita pastoral.
El embajador de Perú ante la Santa Sede, Jorge Ponce, además aseguró que los requisitos formales para la visita ya están cumplidos y que el propio Papa ha mostrado interés en realizar el viaje, aunque la planificación logística y protocolar sigue en curso. Según su declaración, la visita podría incluso coincidir con celebraciones importantes para la Iglesia peruana, como el Adviento o la clausura del año jubilar por los 300 años de la canonización de santo Toribio de Mogrovejo.