El Papa retrasa su traslado oficial mientras impulsa un giro inmobiliario en el Vaticano que revierte una de las decisiones más molestas para los cardenales tomadas por el pontificado anterior.
El traslado del Papa León XIV al Palacio Apostólico no se producirá finalmente en enero, como estaba previsto, sino que se retrasa al menos hasta febrero debido a las obras de adecuación que aún continúan en la residencia pontificia. Así lo informa el diario italiano Il Giornale, citando fuentes vaticanas y declaraciones del portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni.
Según explicó Bruni, el Pontífice ha decidido utilizar como vivienda los espacios tradicionalmente destinados a sus predecesores, tanto para su residencia personal como para el trabajo de sus colaboradores más cercanos. Entre ellos se encuentra el ático situado sobre la Tercera Logia, donde anteriormente se ubicaban los pequeños apartamentos de los secretarios papales y que ahora podría convertirse en la vivienda directa del Papa.
Desde su llegada al Vaticano en 2023, el Palacio Apostólico será la tercera residencia de León XIV. Actualmente vive en el Palacio del Santo Oficio, en el apartamento que ya ocupaba cuando fue elegido Papa. Se trata de una vivienda de unos 250 metros cuadrados situada en el tercer piso de la escalera C, justo encima de la oficina del prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, con vistas tanto a la cúpula de San Pedro como a la via di Porta Cavalleggeri.
Antes de instalarse allí, el entonces cardenal Prevost residió durante casi dos años en un apartamento situado en la via di Porta Angelica, fuera de la zona extraterritorial del Vaticano. Según revela Il Giornale, ese antiguo domicilio romano del Papa está hoy ocupado por Antonio Avati, hermano y productor del conocido director de cine Pupi Avati. El cineasta relató que descubrieron el origen del inmueble de manera casual al encontrar recibos a nombre de Prevost y no descarta llevar esta historia al cine, describiendo la experiencia como un “abrazo espiritual” en un momento delicado para su familia.
Pero el movimiento más relevante se produce en el ámbito inmobiliario vaticano. De acuerdo con la información publicada por Il Giornale, a partir de mañana entrará en vigor un decreto que deroga el rescripto del 13 de febrero de 2023 impulsado por el Papa Francisco, mediante el cual se habían eliminado los alojamientos gratuitos o a precio reducido para cardenales, jefes de dicasterio, presidentes y secretarios en activo.
Con la nueva disposición, estas categorías volverán a poder disfrutar en régimen de comodato gratuito de viviendas pertenecientes al patrimonio de la Santa Sede. Una decisión que, según diversas fuentes internas, busca marcar un cambio de estilo y cerrar una etapa considerada por muchos como excesivamente populista.