El cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia, ha afirmado que para él el denominado Camino Sinodal de la Iglesia católica en Alemania está “cerrado”, al considerar que el proceso ha llegado a un punto que ya no puede seguir apoyando en conciencia.
La declaración fue realizada en una entrevista concedida a Domradio y recogida posteriormente por Catholic News Agency Deutsch, en la que Woelki se refirió de manera explícita al futuro de las estructuras sinodales promovidas en Alemania tras la conclusión formal del Camino Sinodal.
Al ser preguntado por la llamada Conferencia Sinodal, un órgano que pretende dar continuidad al proceso mediante una estructura permanente de toma de decisiones, el cardenal expresó su escepticismo y dejó claro que, al menos en lo personal, considera concluida su participación en ese itinerario.
Objeciones de fondo al proceso sinodal alemán
Woelki subrayó que su postura no responde a una actitud de confrontación, sino a su responsabilidad como obispo de custodiar la fe y mantener la comunión con la Iglesia universal. “Para mí, el Camino Sinodal está cerrado”, afirmó, insistiendo en que su conciencia no le permite seguir respaldando un proceso cuyos planteamientos suscitan serias dudas doctrinales y eclesiológicas.
El arzobispo de Colonia recordó que cualquier desarrollo futuro del proyecto sinodal alemán depende todavía de decisiones formales de la Conferencia Episcopal Alemana y, sobre todo, de la evaluación y eventual aprobación de la Santa Sede. En este sentido, recalcó que no se puede avanzar en estructuras permanentes sin un claro respaldo de Roma.
Espera de una clarificación desde Roma
Aunque Woelki reconoce que el debate institucional no ha concluido oficialmente, dejó claro que, mientras no exista una clarificación definitiva por parte del Vaticano, él opta por mantenerse al margen de nuevas iniciativas que prolonguen el Camino Sinodal bajo otras formas.
El cardenal insistió en que la sinodalidad no puede entenderse como un modelo parlamentario ni como un proceso de votaciones sobre cuestiones doctrinales, y reiteró que la unidad de la Iglesia y la fidelidad a la enseñanza apostólica deben prevalecer sobre cualquier presión estructural o cultural.
Un proceso marcado por la división
El Camino Sinodal, iniciado en 2019 por la Conferencia Episcopal Alemana y el Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK), abordó cuestiones como el ejercicio del poder en la Iglesia, la moral sexual, el sacerdocio y el papel de la mujer. Desde su inicio, el proceso ha generado fuertes divisiones tanto dentro del episcopado alemán como en el conjunto de la Iglesia universal.
Woelki ha sido una de las voces más críticas desde el interior del episcopado, advirtiendo en repetidas ocasiones de que algunas propuestas aprobadas en el marco sinodal entran en conflicto con la doctrina católica y ponen en riesgo la comunión con Roma.
Con sus últimas declaraciones, el arzobispo de Colonia marca distancia de cualquier intento de prolongar el Camino Sinodal bajo nuevas fórmulas, a la espera de una respuesta clara de la Santa Sede sobre el futuro del proceso en Alemania.