Un sacerdote español con responsabilidades pastorales reales ha expresado públicamente su malestar por la distancia existente entre la Conferencia Episcopal Española y la realidad que viven parroquias y barrios directamente afectados por la inmigración masiva.

El presbítero, párroco en tres barriadas de El Ejido (Almería), ha lamentado que “nadie con responsabilidades eclesiales” le haya preguntado por la situación concreta ni por posibles medidas pastorales ante los efectos sociales y criminales asociados a la inmigración ilegal, tras las declaraciones del presidente de la CEE, monseñor Luis Argüello, apoyando el Real Decreto del Gobierno sobre la regularización extraordinaria de personas migrantes.
En su intervención, difundida en redes sociales, el sacerdote denuncia que desde la jerarquía se emitan mensajes públicos sin escuchar previamente a quienes trabajan sobre el terreno y afrontan a diario problemas de convivencia, desestructuración social y presencia de mafias. Asimismo, advierte del riesgo de que la Iglesia termine siendo “cómplice” por omisión de estas realidades cuando se limita a respaldar decisiones políticas sin un discernimiento pastoral serio.
Las declaraciones del sacerdote se producen después de que la Oficina de Información de la CEE difundiera un vídeo en el que monseñor Argüello celebraba el decreto gubernamental, apelando a conceptos como la “salud democrática” y la “oportunidad política”, sin referencia explícita a los problemas derivados de una inmigración sin control ni a la responsabilidad del Estado en esta materia.