Desde el inicio de 2026 se han registrado dos nuevos milagros atribuidos a la intercesión de San Charbel Makhlouf, uno en Estados Unidos y otro en el Líbano, ambos relacionados con curaciones completas que, según los médicos, no tienen explicación científica.
Los casos han sido difundidos por EWTN y se suman a los más de 30.000 milagros atribuidos al sacerdote y monje maronita libanés, venerado por los fieles como el “doctor del cielo”, cuya devoción continúa creciendo en distintos países y contextos culturales.
Un proceso médico sin solución y una curación inesperada en Estados Unidos
El primero de los casos corresponde a Georgianne Walker, abogada nacida en 1975 en South Bend, Indiana. En diciembre de 2024 fue sometida a una cirugía abdominal que derivó en una grave infección en la parte inferior del abdomen. La complicación le provocó dolores intensos, ansiedad persistente y la necesidad de recibir antibióticos durante seis semanas.
Aunque los síntomas más agudos disminuyeron, la herida quirúrgica no cicatrizó. Durante cerca de diez meses permaneció abierta, inflamada y con sangrado continuo, lo que obligó a Walker a cambiar las curas diariamente. A pesar del seguimiento médico constante, no se produjo ninguna mejoría significativa.
Ante la evolución negativa, los especialistas concluyeron que era necesaria una segunda intervención quirúrgica para retirar el tejido inflamado, y la operación fue programada. Sin embargo, en septiembre de 2025, Walker recibió la visita de un amigo libanés, George Issa, quien años atrás había atribuido su propia curación a la intercesión de San Charbel.
Issa le llevó un pequeño frasco de aceite bendecido vinculado al santo y la animó a rezar pidiendo su intercesión. El uso de este aceite forma parte de una práctica tradicional en las Iglesias orientales y continúa realizándose en el monasterio de San Marón, en Annaya.
Según el testimonio de Walker, tras rezar y aplicar el aceite en la herida, esta sanó completamente. La recuperación fue total y la cirugía prevista quedó cancelada. La curación fue registrada oficialmente el 17 de enero de 2026.
Un tumor desaparecido sin intervención quirúrgica en el Líbano
El segundo caso se produjo en el Líbano y afecta a Racha Charbel, nacida en 1987 en Jezzine. El 1 de octubre de 2025 fue hospitalizada tras sufrir fuertes dolores de espalda. Una resonancia magnética reveló la presencia de un meningioma en la columna vertebral.
El tumor no respondía al tratamiento farmacológico y suponía un riesgo para los nervios y vasos sanguíneos, por lo que la única opción era la cirugía. Se programó una nueva resonancia tres meses después, con una fecha provisional de ingreso hospitalario el 7 de enero de 2026.
La noche anterior a la prueba, Racha relató que rezó ante una imagen de San Charbel colocada sobre su cama. Al día siguiente, la resonancia mostró un resultado inesperado: el tumor había desaparecido por completo.
Según su médico, no existía explicación clínica para la desaparición espontánea del meningioma sin intervención quirúrgica. El 17 de enero, Racha acudió al monasterio de San Marón, en Annaya, para registrar oficialmente la curación y presentar los informes médicos.
Una devoción extendida más allá de fronteras y religiones
San Charbel Makhlouf fue sacerdote y monje ermitaño del rito maronita. Falleció el 24 de diciembre de 1898 y fue beatificado por san Pablo VI en 1965 y canonizado en 1977.
En diciembre de 2025, el papa León XIV se convirtió en el primer pontífice en visitar la tumba de San Charbel durante un viaje apostólico al Líbano. En esa ocasión, describió su intercesión como “un río de misericordia”, en referencia a la peregrinación mensual que continúa congregando a miles de fieles en Annaya.