La Fiscalía de Roma pide juzgar al sacerdote y periodista Antonio Pelayo por presunta violencia sexual contra un productor de televisión

La Fiscalía de Roma pide juzgar al sacerdote y periodista Antonio Pelayo por presunta violencia sexual contra un productor de televisión

El sacerdote y periodista español Antonio Pelayo, corresponsal en Roma desde hace décadas, se sentará en el banquillo en Italia por un presunto delito sexual tras la denuncia presentada por un joven productor de televisión. La información procede de un reportaje de El Mundo, quienes han tenido acceso tanto a la denuncia como al escrito de acusación de la Fiscalía de Roma, además de mensajes intercambiados entre denunciante y acusado.

El reportaje sitúa los hechos en mayo de 2025, en un contexto de contactos profesionales previos al último cónclave, y señala que la primera audiencia del juicio ha sido fijada para el 14 de mayo de 2026 por el Tribunal Penal de Roma. Pelayo declinó hacer declaraciones al medio por consejo de su abogado.

Qué investiga la justicia italiana

Según el escrito de la Fiscalía incorporado a la causa, el denunciado habría realizado “actos sexuales” sin consentimiento durante un encuentro profesional. El relato del Ministerio Público describe dos episodios: primero, sentado en un sofá, Pelayo se habría acercado “repentinamente” al denunciante, lo habría sujetado del hombro, besado entre cuello y hombro e introducido la mano bajo la camiseta, tocándole espalda, costado y abdomen, “impidiendo así que la víctima se moviera o reaccionara”.

El segundo episodio, según la Fiscalía, habría ocurrido en la cocina: Pelayo habría abrazado al denunciante por delante y le habría metido “ambas manos bajo el pantalón”, tocándole repetidamente el trasero.

Según El Mundo, la justicia italiana investiga si Antonio Pelayo obligó al denunciante a someterse a actos sexuales sin su consentimiento, en hechos que la Fiscalía encuadra en el artículo 609-bis del Código Penal italiano, relativo a violencia sexual.

Cronología de los hechos y de la denuncia

  • Finales de febrero de 2025: el productor de televisión contacta con Pelayo, según el reportaje, en el marco de la preparación informativa ante un posible cónclave tras el ingreso hospitalario del Papa Francisco.

  • 7–8 de mayo de 2025: se celebra el cónclave al que el reportaje alude como “el último”, en el que habría sido elegido el nuevo Papa.

  • Viernes 23 de mayo de 2025: fecha en la que el denunciante sitúa el episodio en el domicilio de Pelayo en Roma, según la denuncia citada por Crónica.

  • Sábado 24 de mayo de 2025: Pelayo envía un primer mensaje de disculpa al joven, de acuerdo con los mensajes reproducidos por el medio.

  • Domingo 25 de mayo de 2025: el denunciante responde por escrito expresando malestar por lo ocurrido y afirmando que no quería contacto físico, siempre según el intercambio de mensajes publicado.

  • Lunes 26 de mayo de 2025: Pelayo insiste en pedir perdón en un nuevo mensaje, según Crónica.

  • Miércoles 28 de mayo de 2025: el denunciante presenta la denuncia en una comisaría del centro de Roma, de acuerdo con el reportaje.

El reportaje añade que los Carabinieri abrieron investigación, que Pelayo declaró posteriormente en sede judicial y que su defensa solicitó el archivo sin éxito.

Situación procesal

El reportaje indica que, tras la denuncia, los Carabinieri iniciaron una investigación y se abrió una causa judicial. La defensa de Pelayo habría solicitado el archivo, sin éxito. Según El Mundo, la Fiscalía de Roma, tras analizar lo recabado, pidió el 6 de noviembre el enjuiciamiento de Pelayo por el presunto delito del artículo 609-bis.

Asimismo, el Tribunal Penal de Roma habría notificado a las partes que la primera audiencia se celebrará el 14 de mayo de 2026, fecha en la que Pelayo comparecerá como acusado.

En el reportaje se identifica a Ilaria Corda y Giuseppe Cascini como responsables del área de delitos sexuales de la Fiscalía que coordinaron la investigación con los Carabinieri, y a los abogados Massimiliano Lecce y Federico Olivo como letrados de la acusación/representación del denunciante.

Reacciones recogidas por el reportaje

La víctima hace una única declaración sin entrar en detalles: “Para mí, todas las personas que conocen los hechos son cómplices”, además sostiene que existe un clima de silencio en torno a lo ocurrido. Después de los hechos, acudió a una psicóloga el mismo día que presentó la denuncia y su empresa le respaldó; meses después, a finales de 2025, la televisión internacional para la que trabaja lo destinó fuera de Italia.

En cuanto al acusado, el reportaje señala que Pelayo declinó realizar declaraciones al ser contactado telefónicamente, por recomendación de su abogado. También se mencionan mensajes atribuidos a Pelayo tras el episodio denunciado, en los que pide perdón reiteradamente y manifiesta estar avergonzado, según el texto publicado.

Antonio Pelayo: breve biografía (según El Mundo)

Antonio Pelayo Bombín nació en Valladolid en enero de 1944. Entró en el seminario con 11 años y se formó en Comillas con los jesuitas; cursó seminario menor, Filosofía y Teología antes de ordenarse sacerdote.

Sus inicios periodísticos, según el perfil trazado en el reportaje, incluyen el diario Ya, colaboraciones con una revista de cine (Cinestudio) y crítica de largometrajes en Vida Nueva. En 1976 se trasladó a París como corresponsal y en enero de 1986 se mudó a Roma para cubrir la vida italiana y la Santa Sede.

El medio añade que, durante sus cuatro décadas en Roma, ha cubierto cinco cónclaves y que en la actualidad es corresponsal de Antena 3 y “decano de los vaticanistas”.

Por último, el reportaje indica que Pelayo ha ejercido como asesor de la Embajada de España ante la Santa Sede desde 2005 en una relación “voluntaria y no remunerada”, pero que, según fuentes del Ministerio de Exteriores, Pelayo “actualmente no ejerce” su función de asesor voluntario en la embajada de España ante la Santa Sede, mientras se sigue la evolución del caso.

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