León XIV a la Marcha por la Vida: “La protección del derecho a la vida es la base de todos los demás derechos”

León XIV a la Marcha por la Vida: “La protección del derecho a la vida es la base de todos los demás derechos”

El papa León XIV ha enviado un mensaje a los participantes de la March for Life 2026 en Washington, animándoles a mantener un testimonio público “valiente y pacífico” en defensa de los no nacidos y recordando que sin el derecho a la vida no se sostiene ningún otro derecho humano.

La marcha nacional estadounidense se celebra este viernes 23 de enero de 2026 en la capital federal y vuelve a situar en primer plano un debate que, pese a los cambios legislativos recientes en el país, no ha perdido intensidad: el de la cultura de la vida frente a la cultura del descarte.

Sin vida no hay derechos

El núcleo del mensaje pontificio es nítido: la vida humana no es un asunto sectorial, ni una bandera partidista, sino el cimiento real del edificio civil. León XIV recupera una formulación que ya había subrayado ante el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede el pasado 9 de enero de 2026, cuando advirtió que la protección del derecho a la vida constituye la “fundación indispensable” de cualquier otro derecho.

No es una declaración retórica. En la práctica, implica que toda política que se presente como “social” o “humanitaria” queda moralmente desfondada si tolera —o promueve— que el ser humano más vulnerable sea eliminado antes de nacer.

Jóvenes, política y responsabilidad pública

El Papa pone un acento particular en los jóvenes y les pide que sigan trabajando para que la vida sea respetada “en todas sus etapas”, también mediante diálogo con líderes civiles y políticos.

León XIV no limita la defensa de la vida al ámbito devocional o a la movilización simbólica. La vincula con la vida pública, con la formación de conciencia y con la responsabilidad de quienes legislan. Es un recordatorio oportuno en un contexto occidental donde con frecuencia se pretende recluir la fe —y la moral natural— a la esfera privada.

Un testimonio “pacífico”, pero sin complejos

El mensaje insiste en el carácter “pacífico” de la marcha y en el valor de un testimonio público que no pide permiso a la corrección política. En tiempos donde se intenta presentar la defensa del no nacido como una excentricidad ideológica, el Papa la sitúa en el centro de la justicia: servir a “los más pequeños” no es un gesto opcional, sino una exigencia moral para el cristiano.

Bajo el amparo de la Inmaculada

León XIV concluye encomendando a los participantes a la intercesión de María Inmaculada, patrona de Estados Unidos, e impartiendo su bendición apostólica. El encuadre no es menor: la defensa de la vida no se reduce a estrategia, sino que se sostiene también en oración, sacrificio y vida sacramental.

 

Dejamos el mensaje completo de León XIV:

A los participantes en la Marcha por la Vida 2026

Envío un cordial saludo a todos los que participan en la Marcha por la Vida 2026. Asimismo, expreso mi sincero agradecimiento y les aseguro mi cercanía espiritual mientras se reúnen para dar este elocuente testimonio público, a fin de afirmar que «la protección del derecho a la vida constituye el fundamento indispensable de todo otro derecho humano» (Discurso a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, 9 de enero de 2026).

En efecto, *una sociedad es sana y progresa verdaderamente solo cuando salvaguarda la sacralidad de la vida humana y trabaja activamente para promoverla (ibíd.). En este sentido, quisiera animarles, especialmente a los jóvenes, a seguir esforzándose por garantizar que la vida sea respetada en todas sus etapas, mediante esfuerzos adecuados en todos los niveles de la sociedad, incluido el diálogo con los líderes civiles y políticos.

Que Jesús, que prometió estar siempre con nosotros (cf. Mt 28,20), les acompañe hoy mientras marchan con valentía y pacíficamente en favor de los niños no nacidos. Al defenderlos, sepan que están cumpliendo el mandato del Señor de servirle en los más pequeños de nuestros hermanos y hermanas (cf. Mt 25,31-46).

Con estos sentimientos, les encomiendo a todos ustedes, así como a quienes les apoyan con sus oraciones y sacrificios, a la intercesión de María Inmaculada, Patrona de los Estados Unidos de América, y con gusto imparto mi Bendición Apostólica como prenda de abundantes gracias celestiales.

Desde el Vaticano, 17 de enero de 2026
LEÓN PP. XIV

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