El Papa León XIV ha autorizado este 22 de enero de 2026 al Dicasterio para las Causas de los Santos a promulgar una nueva tanda de decretos que incluyen el reconocimiento de un milagro, la declaración de un martirio “en odio a la fe” y el avance de cuatro causas por virtudes heroicas, según el Boletín de la Santa Sede.
Un milagro que abre la puerta a una beatificación
Entre los decretos destaca el reconocimiento del milagro atribuido a la intercesión de la Venerable Sierva de Dios Maria Ignazia Isacchi (Angela Caterina, conocida como Ancilla), fundadora de las Ursulinas del Sagrado Corazón de Jesús de Asola. Con la aprobación del milagro, su causa da el paso decisivo que normalmente permite proceder a la beatificación, al confirmarse un hecho extraordinario atribuido a su intercesión.
Un martirio en Guatemala: “odiado por la fe”
El Pontífice ha autorizado asimismo el decreto sobre el martirio del Siervo de Dios Augusto Raffaele Ramírez Monasterio, sacerdote profeso de los Franciscanos, nacido en Ciudad de Guatemala y asesinado el 7 de noviembre de 1983 “en odio a la fe”. Este reconocimiento, en las causas de mártires, tiene un peso particular porque subraya que la muerte fue sufrida por fidelidad a Cristo, y no por motivos meramente políticos o circunstanciales.
Cuatro nuevas causas avanzan por virtudes heroicas
Junto a estos dos decretos, la Santa Sede ha reconocido las virtudes heroicas de cuatro Siervos de Dios. Se trata de Maria Tecla Antonia Relucenti, cofundadora de las Hermanas Pías Obreras de la Inmaculada Concepción; de Crocifissa Militerni (Teresa), religiosa de las Hermanas de San Juan Bautista; de Maria Immacolata della Santissima Trinità (Maria Giselda Villela), fundadora del Carmelo de la Sagrada Familia de Pouso Alegre en Brasil; y del laico Nerino Cobianchi, padre de familia, figura especialmente significativa por mostrar un itinerario de santidad en la vida ordinaria y en las responsabilidades propias de un hogar.
