Los Legionarios de Cristo han iniciado en Roma su Capítulo General 2026, la asamblea que la congregación celebra cada seis años y que marca, en la práctica, el cambio de ciclo: balance del sexenio, elección del nuevo Gobierno General y definición de prioridades para el periodo que se abre hasta 2031. La convocatoria arrancó ayer, 20 de enero, y según la propia congregación se prolongará hasta el 20 de febrero, cuando se harán públicos los nombres del nuevo gobierno y el plan de trabajo para el próximo sexenio.
La apertura formal quedó subrayada por un gesto litúrgico: una Misa celebrada el 20 de enero en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en Roma, que dio inicio oficial a los trabajos. En la homilía, el P. John Connor, L.C., director general en funciones, quiso marcar el tono del capítulo con una idea clara: no se trata solo de un mecanismo de gestión. “No venimos sólo a hablar, venimos a ofrecernos a Dios”, afirmó, insistiendo en que los capitulares no llegan con un guion cerrado, sino “con el corazón disponible para escuchar y hacer lo que Dios quiere para la Legión y para cada uno de nosotros”.
Una asamblea clave: gobierno, identidad y misión
En lo institucional, el Capítulo General es el máximo órgano de gobierno de una congregación religiosa. En el caso de los Legionarios, el encuentro está llamado a evaluar la gestión, afrontar los retos de la misión evangelizadora y elegir al director general, sus consejeros y el administrador general. La congregación presenta el proceso como una etapa de discernimiento y renovación para consolidar su identidad y orientar su misión en el contexto actual.
Ese “contexto” no es una palabra neutra: en el orden del día aparecen cuestiones de fondo como la formación en la identidad legionaria, la vida sacerdotal y religiosa, la promoción vocacional y la misión apostólica. Son temas que, en cualquier instituto religioso, determinan el estilo de gobierno, el tipo de formación y la proyección real de su apostolado.
60 sacerdotes de 14 países y una preparación espiritual previa
La asamblea está integrada por 60 sacerdotes con voz y voto, procedentes de 14 países. La mayoría llega de México, España y Estados Unidos, con presencia también de Alemania, Colombia, Italia, Venezuela, Chile, Francia, Brasil, Canadá, El Salvador y Nicaragua.
Antes de la apertura oficial, los sacerdotes realizaron ocho días de ejercicios espirituales ignacianos como preparación interior para el capítulo, una medida que busca subrayar la dimensión de discernimiento eclesial del encuentro, más allá de la pura administración.
El informe del sexenio y las prioridades internas
Durante las sesiones se presentará el balance del gobierno saliente. La congregación señala que el sexenio se ha guiado por el documento «Apóstoles según el Corazón de Cristo», con el objetivo de reforzar la identidad del legionario en comunión con el Regnum Christi. Entre las prioridades destacadas figuran el acompañamiento de las vocaciones y el fortalecimiento del programa de Ambientes Seguros.
En paralelo al Capítulo de los sacerdotes, se desarrollan también las Asambleas Generales de las Consagradas y de los Laicos Consagrados del Regnum Christi, con calendario propio en estas semanas en Roma, lo que refuerza la dimensión de coordinación interna del conjunto.
