En un tiempo en que las palabras «santidad» y «sacerdocio» parecen echarse de menos, la figura del Beato Marcelo Spínola (1835-1906) resplandece con una luz profundamente actual. Arzobispo de Sevilla, cardenal por breves días y fundador de las Esclavas del Divino Corazón, el humilde aristócrata Marcelo Spínola y Maestre, abogado, dio testimonio de un sacerdocio radicalmente eucarístico, humildemente caritativo y apostólicamente fecundo. Por eso fue beatificado por San Juan Pablo II en 1987.
Eucaristía y sacerdocio: el amor del Corazón de Jesús
La espiritualidad de Marcelo Spínola está centrada en el Corazón de Cristo, fuente de toda su acción pastoral y de su entrega sin límites. Fue en la escuela eucarística del Divino Corazón donde aprendió a vivir el sacerdocio como don total de sí mismo. Desde las largas horas de adoración ante el sagrario hasta la dedicación infatigable al confesonario, Spínola encarnó ese misterio que para él no era abstracción teológica sino vida concreta: la Eucaristía es el corazón del mundo cristiano y el centro de la vida sacerdotal. Esta visión lo llevó a una caridad apasionada: visitar enfermos, socorrer a pobres, catequizar y acompañar con una paciencia y una ternura que solo brotan de quien ha pasado horas ante el Señor sacramentado.
El libro El bien a manos llenas
La biografía Beato Marcelo Spínola: El bien a manos llenas, del sacerdote y teólogo Alberto José González Chaves (Biblioteca de Autores Cristianos, 2005) recoge con fidelidad y hondura este testimonio vital y espiritual. La obra, publicada en la colección BAC Biografías, ofrece al lector no solo los datos esenciales de una vida espléndida, sino la clave espiritual que la explica: Spínola fue hombre de altar y de Eucaristía antes que nada. Monseñor González Chaves, en casi 300 páginas de texto profundo y bien documentado, traza con nitidez este perfil espiritual. El libro se inscribe en la mejor tradición hagiográfica católica, accesible para el lector culto y también para quien busca inspiración espiritual más que estudio erudito. El autor insiste en la centralidad de la Eucaristía en la vida cristiana, presenta el sacerdocio como don total de la propia vida a Dios y a las almas, y la caridad como gesto concreto y cotidiano, ofreciendo al lector contemporáneo un espejo para su propia vida espiritual. El libro no solo presenta hechos y fechas, sino una lectura espiritual que dialoga con la coyuntura hodierna, invitando a sacerdotes y seglares a redescubrir la belleza, el gozo y la radicalidad del sacerdocio, en inevitable clave eucarística. Spínola enseña que la santidad está al alcance de quien se deja moldear por el Corazón de Cristo, y que el sacerdocio es, por encima de todo, misterio de amor entregado al servicio de la Iglesia.
El prólogo de su homónimo y homólogo, el cardenal Marcelo González Martín, es, como todo lo suyo, un tesoro de reflexión: presenta a Spínola como modelo de sacerdote en un tiempo marcado por desafíos epocales. Según Don Marcelo, el beato Spínola no fue sacerdote a medias sino «sacerdote de cuerpo entero», capaz de encarnar en cada gesto la presencia real de Cristo en la Hostia consagrada.
Hacia una reedición… ¡con motivo de una pronta canonización!
Con la esperanza puesta en la próxima canonización del Beato Marcelo Spínola, que bien merece por la santidad de su vida y la transparencia de su ejemplo eucarístico, sería deseable que El bien a manos llenas fuese ampliamente difundido. Una reedición actualizada ofrecería a una nueva generación de creyentes la luz del corazón sacerdotal de Spínola, ayudando a redescubrir la centralidad del Corazón Eucarístico de Jesús y la grandeza del sacerdocio en un mundo que necesita santos.
