El Papa León XIV no realizará el lavatorio del Jueves Santo en una cárcel, como hizo habitualmente Francisco, sino que volverá a celebrarlo en la Basílica de San Juan de Letrán, según el calendario difundido por la Prefectura de la Casa Pontificia.
El dato marca un cambio de estilo respecto a la práctica de Francisco, que durante años situó el rito del Mandatum en escenarios de sufrimiento —especialmente prisiones o centros de acogida— como gesto pastoral y simbólico en el corazón de la Semana Santa.
Crismal en San Pedro y Misa vespertina en la catedral de Roma
De acuerdo con el programa publicado, León XIV presidirá primero la Misa Crismal a las 9:30 en la Basílica de San Pedro, donde se consagran los óleos destinados a los sacramentos. Por la tarde, a las 17:30, celebrará la Misa in Coena Domini en San Juan de Letrán, la catedral del Papa como obispo de Roma, donde se espera que tenga lugar el lavatorio.
Por el momento, no se ha comunicado a quién lavará los pies el Pontífice.
Un gesto central del Jueves Santo
El lavatorio de los pies, memorial del gesto de Cristo en la Última Cena, es uno de los ritos más cargados de significado del Triduo Pascual. En los años recientes, el traslado de la celebración a prisiones y periferias fue leído como un signo característico del pontificado de Francisco; el regreso al Laterano sitúa el rito de nuevo en el marco litúrgico tradicional de la diócesis de Roma.
