La Penitenciaría Apostólica ha publicado un decreto con motivo del octavo centenario de la muerte de san Francisco de Asís (3 de octubre de 1226), por el que se convoca un Año especial de San Francisco con indulgencias plenarias. El documento, fechado el 16 de enero de 2026, presenta este aniversario como una prolongación espiritual del Jubileo Ordinario de 2025 recientemente concluido.
Según el decreto, el Papa León XIV establece que el Año de San Francisco se celebrará del 10 de enero de 2026 al 10 de enero de 2027, e invita a los fieles a vivirlo como un tiempo de santificación, de caridad efectiva y de búsqueda de la paz, siguiendo el ejemplo del “Poverello” de Asís.
Indulgencia plenaria: condiciones y destinatarios
La Penitenciaría Apostólica concede la indulgencia plenaria, bajo las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre. La indulgencia puede aplicarse también en sufragio por las almas del Purgatorio.
Podrán obtenerla, en primer lugar, los miembros de las diversas ramas de la Familia Franciscana (Primer, Segundo y Tercer Orden, regular y secular), así como institutos de vida consagrada, sociedades de vida apostólica y asociaciones de fieles que sigan la Regla de san Francisco, se inspiren en su espiritualidad o perpetúen su carisma.
Además, el decreto extiende la gracia a todos los fieles que, con desapego del pecado, participen en el Año de San Francisco y realicen una peregrinación a una iglesia conventual franciscana o a cualquier lugar de culto en el mundo dedicado a san Francisco o relacionado con él. Allí deberán participar en los ritos jubilares o dedicar un tiempo conveniente a la oración y la meditación, pidiendo que, a ejemplo del santo, broten la caridad hacia el prójimo y deseos auténticos de concordia y paz entre los pueblos.
El acto debe concluir con el Padrenuestro, el Credo e invocaciones a la Virgen María, a san Francisco, a santa Clara y a los santos de la familia franciscana.
Enfermos y personas impedidas
Este Año contempla también a ancianos, enfermos, cuidadores y a quienes no puedan salir de casa por causa grave. Ellos podrán lucrar igualmente la indulgencia si, con la disposición interior requerida, se unen espiritualmente a las celebraciones del Año de San Francisco y ofrecen a Dios sus oraciones y sufrimientos, con el propósito de cumplir las condiciones habituales en cuanto les sea posible.
Llamamiento a los sacerdotes
Finalmente, la Penitenciaría Apostólica pide a los sacerdotes —seculares y religiosos— que se muestren disponibles para la celebración del sacramento de la Reconciliación, con espíritu “pronto, generoso y misericordioso”, a fin de facilitar el acceso de los fieles a la gracia del perdón.
